Avila: Ciudad amurallada

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    La ciudad medieval de Ávila nos ha sorprendido por su muralla tan bien conservada, por sus iglesias, por sus monasterios y recintos religiosos, por haber descubierto parte de la vida de Santa Teresa de Jesús  y por su gastronomía, que no solo se basa en chuletón o asado. Pasamos un fin de semana en esta ciudad que nos dejó un gran sabor de boca, y no es para menos.

Llegué a Avila sin saber a donde iba. Era el fin de semana de mi cumpleaños y a Rubén se le había ocurrido llevarme a algún lugar sin saber el destino. Así que el Lunes de esa semana me llegó un correo electrónico donde básicamente ponía que me preparara para un destino desconocido. 

No sabía que meter en la maleta así que me fui con un poco de todo. Salimos en el coche dirección León, y no paraba de hacerme preguntas sobre el destino final del viaje. Cuando atravesábamos Castilla me dio por pensar que podría tratarse de Ávila, ciudad en la que nunca había estado y cuyo único recuerdo que tenía de ella era la imagen de haber pasado cerca y ver la hermosa ciudad amurallada que sin lugar a dudas me recuerda a Carcassone. Pero hoy sería el día en el que el destino me llevaría a conocer los encantos de esta ciudad medieval, con sus murallas perfectamente conservadas y su gran patrimonio artístico -histórico, lo que le ha llevado a la concesión de Ciudad Patrimonio de la Humanidad. 

Puesto que no conocíamos nada de Ávila y como el viaje no lo habíamos preparado, llegamos a la ciudad sin saber exactamente que hacer ni que ver, así que pedimos información en la Oficina de Información Turística situada en la Casa Las Carnicerías, que nos costó Dios y ayuda encontrar por lo mal indicado que está. Allí nos informaron de todo lo que podíamos ver y hacer en Ávila y como no teníamos información alguna decidimos hacer una de las rutas turísticas guiadas y que comenzaba en apenas 5 minutos. La ruta escogida era la denominada Joyas Abulenses, que se realiza todos los sábados desde el 1 de Junio hasta el 26 de Octubre a las 11 de la mañana. El precio es de 8 euros, solo 3 euros más que la entrada a las murallas (que está incluida en la visita) así que nos fuimos a buscar al grupo que ya estaba en marcha cerca del Centro de Visitantes
Sinceramente, la visita nos gustó mucho y nos sorprendió aún más. No solemos hacer este tipo de visitas turísticas en las ciudades y la verdad, que al menos esta, la recomendamos totalmente. De todas maneras y visto lo que vimos este fin de semana, la organización del turismo, la información y como tienen planificado todo el tema de visitas guiadas por la ciudad, creemos que Ávila merece un 10 en información turística.
La visita nos lleva a conocer la historia de la ciudad, como se fundó y las razones por las que la muralla se conserva en tan buen estado en la actualidad y el porqué no fue derruida cuando lo hicieron todas las demás. 

Tras la visita a los exteriores de la Muralla nos adentramos en el casco antiguo, sus calles y callejuelas que nos llevan hasta la Catedral. La Catedral de Ávila tiene una parte en común con la muralla, el “cimorro”.

Parte de la Catedral común con la muralla.
El interior de la catedral, la primera de estilo gótico construida en España, destaca por dos zonas claramente diferenciadas, una con un estilo más románico y otra de estilo claramente gótico. Quitando estas cosas un poco más técnicas las dos zonas se diferencian por la distinta tonalidad de la piedra, una más blanca y otra en tonos rojizos que la hacen muy peculiar y llama la atención.
Por otro lado también destaca el trascoro, realizado en piedra caliza y con tal detalle que llama la atención y no puede pasar desapercibido. 

Tras la excelente explicación de la guía que nos acompañó abandonamos la catedral para dirigirnos hacia el Convento de Santa Teresa de Jesús, donde a grandes rasgos nos contaron la historia de esta beata y su vida en Ávila, así como que en el lugar en el que nos encontramos estaba la antigua casa y hogar de Santa Teresa.  Además, visitamos el museo donde pudimos ver el dedo de Santa Teresa, algo que jamás pensé encontrar aquí. 

Después de esta interesante visita nos dirigimos hacia la Basílica de San Vicente situada en los exteriores de la muralla.

Lo que sin lugar a dudas llama más la atención del interior es el Cenotafio de los Santos Hermanos Mártires. Las imágenes perfectamente labradas recogen distintas viñetas de la vida de los tres reyes magos y de los propios mártires (Vicente, Sabina y Cristeta). Sin lugar a dudas una autentica obra maestra.

La guía nos dejó en el acceso a las murallas donde dimos paseos y admiramos las vistas.

Parte de atrás de la Catedral. 

Tras este placentero paseo terminamos con la visita incluida en el ticket “Joyas Abulenses” y  tras tomar unos pinchos para comer dimos una última vuelta, callejeando por la ciudad, lo que recomendamos enormemente, sin rumbo, sin mapa, solo pasear por las calles del interior de las murallas, admirando cada rincón de los muchos con encanto que hay.

Como punto final al día, vimos un atardecer desde “Los Cuatro Postes” al que llegamos dando un paseo desde la ciudad. Desde aquí se obtienen las mejores vistas panorámicas de la ciudad de Ávila.

En este momento me quedé sin batería en la cámara así que tuve que continuar el paseo con la cámara del móvil.


Donde comer:

Restaurante la Bruja. 
El primer día y nada más aterrizar en Ávila fuimos a comer a este restaurante. Los platos no son excesivamente grandes pero comimos de maravilla. Estaba todo exquisito. La cena consistió en unos cubos de foie caramelizado, magret de pato y solomillo que estaban deliciosos. Todo ello con un vino de la tierra, un Vetoné del 2008. Recomendamos el restaurante aunque nos pareció un poco caro para la cantidad servida. Pero lo pagamos a gusto ya que comimos de maravilla. Como culmen de la noche fue la actuación del mago Montty, que cómo no, me sacó para realizar algún truco de magia. 

Hotel Palacio de los Velada.
Lo mejor: el sitio. Esta situado en el patio de un palacio renacentista del S. XVI y pertenece al hotel. Aquí si que nos pusimos las botas y como podéis comprobar cenamos varios platos cada cual más rico. Todo ello acompañado de dos gin tonics que nos sentaron de maravilla. El patio está cubierto por lo que está perfectamente ambientado y no se pasa frío.

Restaurante los Reyes Católicos.
Este quizá fue el que menos nos gustó de los tres, y no por nada, sino porque escogimos comida un poco más típica abulense y la verdad que era un poco fuerte para cenar. No obstante podemos asegurar que en Ávila se come de maravilla. 

Por cierto, en la mayoría de los restaurantes tienen menús, solo que para poder degustarlos hay que reservar con tiempo. Nosotros no lo hicimos ya que preferimos comer sobre la marcha por lo que pagamos un poco más por comer. 
Donde dormir:

En Ávila, pese a ser una ciudad no excesivamente grande podréis encontrar multitud de opciones de alojamiento. Nosotros escogimos un dos estrellas porque por alguna extraña razón ese fin de semana los precios estaban un poco altos. ¿O será porque el tacaño de Rubén no quiso pagar un poco más y esta fue la excusa perfecta? Se trata del Hotel Puerta de Santa Ana y lo que es cierto es que la situación es muy buena, ya que te permite llegar con el coche, aparcar fácilmente y desplazarte caminando a todos los sitios de interés turístico del centro. 

Y en la provincia de Ávila podemos también ver:

Como estuvimos dos días completos en Ávila, el segundo día nuestra intención era hacer una ruta por la sierra de Gredos, pero el día amaneció lluvioso y aunque nos acercamos hasta allí vimos que era mejor no hacer la ruta en esas condiciones. Así que tras abortar la operación nos dirigimos hacia Barco de Ávila, situada a los pies de la Sierra de Gredos, donde dimos un largo paseo que nos llevó hasta La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, al puente sobre el río Tormes y al Castillo de Valdecorneja

Castillo de Valdecorneja.

Así, nos despedimos de Ávia bajo la lluvia, paseando por los pueblos que nos íbamos encontrando por el camino, Aliseda de Tormes, Navacepeda… y brindando por un nuevo año sobre mis espaldas.

Avila, tierra de cantos y santos… de frío y buen comer, de Diario de viaje de Kiana.
Avila, un breve paseo por la ciudad amurallada, de Viajar Cueste lo que Cueste.
Avila, de Mis viajes y sensaciones.
Avila, tierra de Caballeros, de Goikoviajes.

  iati seguros callejeando por el mundo

16 Comentarios

  1. Helena Botella
    | Responder

    No te abandona la lluvia últimamente…
    Yo estuve en Ávila hace ya algo de tiempo y me pareció una ciudad preciosa y, aunque en general no solamos tirar de visitas guiadas, creo que se aprende mucho con ellas.
    Por cierto, que puntazo que te sacara el mago, jejeje
    Un saludo

    • Maria Garcia
      | Responder

      Desde luego, la lluvia me persigue. Suelo tener bastante mala suerte en este aspecto pero que le vamos a hacer. Y eso que todos los años por mi cumpleaños o por el de Rubén vamos a algún sitio que quede pasando los Picos de Europa para tener buen tiempo, pero bueno… es lo que hay.
      Un saludo

  2. Fernando Cebolla
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    Magnífico recorrido. No he estado nunca, pero como si estuviera. Buenas fotografías. Un saludo.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Muchísimas gracias Fernando. Me alegra que te gusten las fotos.

      Un saludo.

  3. Diario viaje Kiana
    | Responder

    Estuvimos en Ávila hace un par de años y nos encantó aunque veo que nos faltó el paseo hasta los cuatro postes, así tendré que volver! Nosotros no nos encontramos lluvia pero un frío de escándalo 🙂

    Saludos!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Pues te has perdido unas buenas y bonitas vistas así que habrá que repetir. A nosotros nos quedaron cosas por ver y hacer pero siempre nos quedará volver.

      Un saludo.

  4. Muy completo el informe y mola ver los novios en ese monumento si lo deseas podemos postamigarlo con el mio y con el de kiana

  5. Mis viajes y sensaciones
    | Responder

    Comparto tu entrada en Google+ ! nos gusta mucho la ciudad de Ávila, al vivir en Madrid solemos ir bastante,

    • Maria Garcia
      | Responder

      Muchísimas gracias por compartir. A ver si me meto un poco más con el Google + que lo tengo un pelín olvidado.

      Gracias y un saludo.

  6. Verónica Deambulando
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    Nosotros estuvimos hace varios años y recuerdo que me gustaron mucho las murallas y que pasamos un calor horrible en el hotel y eso que estábamos en mayo.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Pues nosotros pasamos bastante frío, jeje. A nosotros también nos gustó mucho, nos sorprendió para bien.

  7. Caliope
    | Responder

    He estado en Ávila solo una vez y me encantó. Tambien me tocó lluvia y sobre todo muuuucho frío. Tengo que volver. Me encantan tus fotos, preciosas. Un saludito 🙂

  8. M.C. Cruz
    | Responder

    La lluvia no os da tregua en ningún viaje, eh??? No sabía que en Ávila se podía ver un dedo de Santa Teresa! :-O He estado alguna vez que otra en la ciudad y nunca lo he visto…Claro que nunca he entrado en esa iglesia.
    Saludos

    • Maria Garcia
      | Responder

      No nos perdona, la lluvia siempre está presente. Yo siempre digo que me la llevo desde ASturias conmigo. Y sobre lo del dedo, la verdad es que yo no me esperaba encontrar algo así, fue una sorpresa.
      Saludos.

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