Tam Coc en el día desde Hanoi.

Publicado en: Asia, Vietnam | 1

El día que pasamos en Tam Coc fue uno de los mejores del viaje, esos paisajes de postal, tan parecidos a los de la Bahía de Halong pero en tierra, ese color verde entremezclado con el agua, y esas montañas escarpadas regadas entre arrozales no lo hemos visto en ningún otro sitio y realmente nos enamoró.

.TAM COC EN UN DIA DESDE HANOI PORTADA

 

La decisión de visitar Tam Coc en Ninh Binh

 

Cuando planificamos este viaje no teníamos intención de ir a ver los templos de Angkor, eso fue algo que surgió con el paso de los días, por lo que cuando decidimos invertir 3 días en Siem Reap tuvimos que replantear todo el itinerario y nos costó mucho, muchísimo decidir qué quitar.

Lo más fácil sería haber quitado Tam Coc, por muchas razones, ya que llegar a aquí desde Hanoi o desde cualquier otro punto lleva bastante tiempo y sería una forma de economizar días. Pero tenía muy claro que Tam Coc era uno de los platos fuertes del viaje y me negaba a quitarlo, así que, me esforcé en meter este día fuese donde fuese. ¿Y cómo lo hicimos? Pues luchando contra el tiempo.

Quizá no fuese la mejor idea de todas, el que nada más aterrizásemos en el país, nos enfrentásemos al caos de Hanoi, a los transportes en la ciudad y la forma distinta de ver las cosas, para poder hacer la visita a Ninh Binh en un día desde Hanoi.

Cuando te pones a buscar información sobre la visita a esta parte del país, la mayor parte de la gente recomienda, si solo tienes un día, hacerlo en excursión desde Hanoi: Es más rápido, inviertes menos tiempo, es más cómodo, te llevan a todos los sitios sin necesidad de buscar la forma de hacerlo, pero… ya sabéis que, a no ser que sea esencial, nosotros nos decantamos por otras opciones antes qué hacerlo con grupos grandes y organizados. Las otras recomendaciones es que si tienes tiempo, te quedes unas noches en esta zona, pero eso nosotros no lo teníamos, así que teníamos que aventurarnos a hacerlo de otra manera.

En el caso de la excursión de 2 días y una noche por el Delta del Mekong lo resolvimos contratando una excursión en privado para los 4, es decir, en esta ocasión lo resolvimos con dinero y todo ello por comodidad para poder ver todo lo que queríamos en esos dos días.

En el caso de Tam Coc y tras estudiar mucho todas las posibilidades decidimos hacerlo por nuestra cuenta, cogiendo un bus de primera hora de la mañana y asegurándonos poder volver de nuevo a Hanoi en uno de los últimos transportes de por la tarde. Encontré mucha información sobre los trenes pero nada sobre los buses de vuelta, así que cuando aquella mañana cogimos un bus, dirección Ninh Binh (Tam Coc), no sabíamos, a ciencia cierta, a qué hora teníamos que regresar. Empezamos este día como una aventura y esta aventura nos pasó alguna factura, pero no nos arrepentimos para nada de haberlo hecho así.

Aquel mismo día por la noche, nos encontramos en Hanoi con Teresa, una Vietnamita con la que mantenemos relaciones comerciales con nuestra empresa y que ya habíamos coincidido con ella en otras ocasiones (en Madrid). Teresa se alarmó por haber hecho todo esto el primer día que llegamos a Vietnam. Pero al final las cosas salen, bien o mal, pero acabas viviéndolo como una experiencia más.

Nos levantamos ese día en el hotel Viola Royal del centro de Hanoi. Habíamos llegado la noche anterior en un vuelo procedente de Siem Reap y ya por la noche, al hacer el check in en el hotel, habíamos preguntado al personal la forma y manera de coger un autobús que nos llevase a Ninh Binh, para visitar Tam Coc, por la mañana. Fueron tan amables que incluso nos escribieron en un papel, en Vietnamita, las indicaciones para que el taxista que nos llevase a la estación de bus, y para la gente del bus, que supiesen a donde queríamos ir.

Aquí ya empezamos a sospechar que mucha gente, en Vietnam, no sabe inglés, lo cual no es de extrañar (en España tampoco).

 

De Hanoi a Ninh Binh en transporte público

 

Tras un copioso desayuno en nuestro hotel, salimos a la calle y justo delante del hotel paramos un taxi. El portero del hotel salió a darle las indicaciones al taxista, que unos 20 minutos después nos dejaba en una destartalada estación de autobuses al otro lado del río Song Hong.

Aquí empezó un poco el lío. Nadie nos entendía, les mostramos el papel escrito, y unos nos enviaban a un lado y otros nos enviaron a otro. Menos mal que cuando ya estábamos subidos en un autobús, a Rubén se le ocurrió preguntarle a uno de los chicos que estaban sentados en la parte de atrás y que parecía hablar inglés. Menos mal. Este autobús no iba a Ninh Binh.

Nos bajamos y empezamos de nuevo con las preguntas hasta que llegamos a una especie de taquilla. Allí la mujer nos da unos billetes y un chico nos acompaña al autobús. Primera sorpresa: el precio del bus era justo el doble de lo que nosotros habíamos contemplado. Luego supimos el porqué: se trataba de un bus cama. Al menos hicimos el trayecto cómodamente tumbados.

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Unas dos horas de viaje nos llevó el llegar a Ninh Binh o a lo que nosotros suponíamos que era Ninh Binh. El navegador (maps.me) indicaba que estábamos a las afueras, pero el chófer insistía que era allí. Así que nos bajamos. Tal y como nos había pasado al ir al mercado sobre las vías del tren en Tailandia, aquí la experiencia fue similar. Nos dejaron en la carretera general y no se metió en la ciudad, con lo que tuvimos que coger un taxi que nos llevase a la estación del bus, donde podríamos preguntar el horario del bus de vuelta y aprovechar para negociar con algún taxista el tour por la zona.

Con la información sobre los buses de vuelta, cosa que también nos costó descifrar (a las 4 de la tarde teníamos uno y si no llegábamos sabíamos que a las 17:30 salía el último tren de vuelta a Hanoi), empezó la negociación con unos chicos que estaban en la puerta y que finalmente nos dejaron, todo el circuito que queríamos hacer en coche por 800.000VND (28.77 euros), por los 4. Y eran 100.000 más de lo que habíamos contemplado.

 

Bich Dong Pagoda.

 

Fue nuestra primera parada del día. La pagoda de Bich Dong (del año 1428) está construida al otro lado del río y accedemos a ella a través de un puente, pero lo más llamativo de la pagoda está en verla justo desde el puente, ya que la imagen es totalmente de postal.

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Aquí, a los pies de la pagoda, les compramos a dos simpáticas mujeres, nuestros gorros vietnamitas, que nos acompañarían durante el resto del viaje. (3 dólares los dos).

 

Tam Coc, la actividad estrella de Ninh Binh.

 

La mayoría de la gente que viene hasta Ninh Binh, además de por sus otros muchos encantos, lo hace para ver las famosas formaciones rocosas, similares a las de la Bahía de Halong pero en tierra, regadas por encima de un manto verde de arrozales, en una barca remada con los pies conocido como Tam Coc.

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Para ello tenemos que acercarnos al embarcadero y pagar la entrada a Tam Coc (120.000VND por persona) y la barca (150.000 vnd por barca). Nosotros al ser 4 tuvimos que pagar por dos barcas, lo que tampoco nos importó ya que así nos podíamos sacar fotos unos a los otros.

El paseo fue idílico, la verdad, y es una de esas experiencias que sin haber contado con que te gusten tanto consideramos que fue inolvidable. Nuestra barca avanzaba, más rápido de lo que era de suponer, impulsada por unos remos movidos con los pies.

Las imágenes, son más que de postal, y aunque el día estaba nublado y el cielo no invitaba a sacar muchas fotos, os dejo algunas de esas imágenes que guardaremos en el recuerdo.

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Hang Mua. El mirador sobre Tam Coc.

 

Si navegar en nuestra barca por el río en Tam Coc nos había parecido una maravilla, todavía nos esperaba la imagen desde las alturas del mirador de Hang Mua, que nos enseña, lo que realmente es Tam Coc, a vista de pájaro. La subida a este mirador, con la humedad y el calor sofocante (y eso que estaba nublado) de Vietnam, no es nada fácil. Así que se lo hay que tomar con paciencia que tampoco tenemos que batir ningún record.

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Aquí nos llevamos otra sorpresa con el precio. Y es que nosotros habíamos calculado 20.000 vnd de entrada y nos costó 100.000. Se ve que los precios se están incrementando considerablemente en Vietnam, ya que los datos los había sacado de blogs con información relativamente reciente de Vietnam.

Empezamos a preocuparnos, porque no habíamos contemplado esta importante subida de precios, y solo teníamos el dinero que habíamos cambiado en el aeropuerto, pero a este ritmo no sabíamos lo que nos iba a durar. Bueno, no nos preocupamos tanto ya que pensamos que a la vuelta, en Ninh Binh cambiaríamos dinero o sacaríamos en algún cajero. No había problema. Continuamos disfrutando.

Con calma pero sin pausa subimos al mirador. Nos quedamos impresionados con la imagen que teníamos de Tam Coc, pero por todos los lados. Daba igual donde pusieses tu vista, la imagen era brutal, y más que de postal. Si hubiese ayudado el sol, ya sería lo mejor.

Estuvimos bastante rato en el mirador. No podía apartar la vista, no podía dejar de mirar e intentar retener todo aquello. Solo pensaba que si esto era el inicio del viaje, habíamos empezado fuertemente y ¿qué lo podría mejorar? Esperábamos que todo fuese mejor, pero en aquel momento nos parecía que era imposible que el resto de todo lo que nos quedaba por ver en las más de dos semanas que nos quedaban por delante, fuese mejor que esto.

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Cuando bajamos del mirador decidimos que era la hora de comer y como no sabíamos la posibilidad que habría de comer en otro sitio, no lo dudamos, comimos ahí, en un restaurante a los pies de la pagoda.

Comimos bien, y disfrutamos de nuestra cerveza. Ahora sí que teníamos claro que debíamos de sacar dinero. Habíamos dejado en la comida 325.000 vnd, con lo que era necesario cambiar o conseguir dinero para el trayecto de vuelta.

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En el mismo restaurante había estos mágicos columpios que nos dejaron estas bonitas imágenes.

Ahora sólo nos quedaba la vista a Hoa Lu, así que nos pusimos en marcha.

 

Hua Lu, Capital de Vietnam del Siglo X.

 

En la provincia de Ninh Binh encontramos la ciudadela y antigua capital de Vietnam del siglo X, Hua Lu. Fue construida por los reyes DIhn y Le, que fueron considerados héroes en Vietnam y que se consideran los fundadores de ciudades tan importantes como Hanoi.

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Después de la visita a la ciudadela teníamos que tomar una decisión importante: Visitar Trang An, lo que nos supondría un nuevo regateo con el chofer ya que al principio creíamos que las visitas nos iban a llevar más tiempo, o volver a la parada del Bus, intentar coger el bus de las 4 de la tarde y llegar a Hanoi con tiempo suficiente para poder disfrutar de una buena cena.

Nos decantamos por esto último ya que además, al no tener Dongs (dinero) en efectivo, debíamos conseguir antes cambiar o sacar de un cajero. Lo que no sabíamos entonces es que esto se iba a convertir en una auténtica tortura.

 

El regreso a Hanoi en bus.

 

Pedimos a nuestro chófer que nos devolviese a la estación de Bus. Eran las 15:30 más o menos y teníamos tiempo para coger el bus de las 4. Preguntamos en la taquilla el precio de los billetes que suponíamos más baratos que los de la ida, ya que no íbamos a volver en bus cama. El precio eran 240.000 vnd, y solo teníamos 210.000 vnd. Es decir, nos faltaba un euro, entre todos, para poder viajar.

Salimos en busca de una casa de cambio. Nada, era inútil, allí nadie cambiaba ni dólares ni euros. Seguimos  caminando y encontramos un banco (¡menos mal!), pero no teníamos el pasaporte así que no nos querían cambiar. Mala cosa. Había un cajero. Perfecto. No funcionan las tarjetas extranjeras. Vamos bien. No tenemos dinero.

Tras muchos intentos calle arriba, calle abajo, decidimos volver a la estación de buses. Pasaban 15 minutos de la hora de salida, pero vimos que el bus estaba esperando. Le ofrecimos a la chica nuestros 210.000 vnd, y 5 dólares, a cambio de que ella pusiese los 30.000 vnd (1 dólar) que nos faltaba. No nos entendió, no quiso entenderlo o pasó del tema. El caso es que no había manera de volver a Hanoi. A mi, estas situaciones de estrés, me generan algo que no puedo evitar: migraña.

Sí, padezco migrañas desde hace mucho tiempo, y sobre todo me lo genera las situaciones de estrés. Este era uno de esos momentos. Me volví una persona inútil. Dejé de pensar. Ya no podía hablar. Necesitaba cerrar los ojos y relajarme. Me apoyé en el mostrador de la taquilla y dejé que Rubén y Paula, intentasen hacerle entender a la chica, que si ella ponía los 30.000 que nos faltaban, nosotros le dábamos 5 veces más en dólares. Pero no hubo manera. Eran ya casi las 4 y media de la tarde, cuando se acerca el conductor del autobús a preguntar que era lo que pasaba. Se lo intentamos explicar pero tampoco nos entendía. Así que en un momento dado Paula saca los 210.000 vnd del bolso, se los enseña y no hubo más discusión. El hombre cogió el fajo de billetes, se los metió en el bolsillo y nos hizo la señal de “Seguidme”.

Así terminó nuestra aventura en el autobús.

Nos subimos e intenté relajarme durante las más de 2 horas de camino que nos quedaban hasta Hanoi. Nada más subirme al autobús me quedé dormida. El dolor de cabeza que tenía me impedía abrir los ojos así que no tengo más recuerdos. El único que se me viene a la cabeza fue cuando Rubén, en mitad del camino, me despierta y me dice: “Nos tenemos que cambiar de autobús”. Ni pregunté el porqué. Me levanté y con los ojos cerrados y apoyada en él, me bajé del autobús y me subí al otro y donde Rubén me dijo, “Sientate”,  y me senté.

 

En taxi al hotel.

 

Problema 2. Aquí no acabaron nuestros problemas ya que todavía teníamos que llegar al centro de Hanoi desde la parada del autobús. Nos encontrábamos en la estación Giap Bat Station, a 7 kilómetros del centro de Hanoi y nuestro problema seguía siendo el mismo. No teníamos ya ni un solo Dong. Intentamos encontrar por la estación un cajero o una zona de cambio, pero nada, no había nada similar. Así que no fuimos a hablar con un taxista.

Yo seguía con los ojos cerrados, pero al bajar la temperatura (ya era de noche) y al no haber luz del sol me encontraba un poco mejor.

Con los taxistas intentaron negociar en dólares, pero solo teníamos un billete de 5 dólares y nadie nos quería llevar. Viendo la experiencia con el conductor del bus, decidieron sacar los 5 dólares y dejarlos visibles. Aquí también funcionó ya que uno de los taxistas dijo que sí, y nos llevó al hotel cuando ya estábamos decididos a recorrer los 7 kilómetros hasta el hotel caminando. Bueno, con la esperanza de encontrar un cajero o una casa de cambio en algún lugar del camino antes de llegar.

 

La Noche en Hanoi.

 

Llegamos al hotel y yo ya no podía más, así que mientras ellos se duchaban yo dormí, vestida. Creía que no iba a poder salir a cenar, pero esa otra siesta me sirvió para que el dolor remitiese lo suficiente como para permitirme poder salir.

Cuando bajamos a recepción para salir a cenar, nos estaba esperando Teresa (de la que ya os he hablado) y cuando le contamos nuestra aventura de hoy se echaba las manos a la cabeza. No podía entender como nos habíamos aventurado a hacer todo esto en nuestro primer día de viaje en el país. Pero, así son las cosas. Teresa nos venía a traer todo lo relativo al crucero por la Bahía de Halong que comenzaba al día siguiente y los billetes de tren a Sapa, aunque ella nos dijo que era norma de su empresa acompañarnos a la estación de tren para asegurarse de que tomamos el tren correcto. Un detalle por su parte. Así que quedamos con ella en la puerta de la estación dentro de unos días.

Después del problema con el dinero Teresa nos acompañó hasta una casa de cambio cercana al hotel mientras nos iba explicando algunas cosas de la zona centro de Hanoi. Entre ellas que, al decirle que el hotel estaba genial pero que las habitaciones eran pequeñas, nos explicó que estos edificios de la zona centro son muy antiguos y que por tanto los huecos son pequeños, que con estos hoteles se gana estar en el centro pero se pierde algo de comodidad.

Con dinero ya cambiado nos despedimos de Teresa y nos vamos a buscar un sitio donde cenar. Esta vez escogimos el Aubergine, que podemos recomendar al 100%. Todo lo que comimos estaba espectacular pero hay que destacar los platos con Berenjena, que estaban mortales.

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Tras la buena cena nos vamos a tomar un café. Escogimos el Cong Caphe, sin saber que realmente es una cadena, cadena a la que nos fuimos haciendo habituales durante el viaje. Tras haber ido unas cuentas veces llegamos a la conclusión de que el Cong Caphe es algo así como un Sturbucks de los de aquí. Los cafés no son especialmente baratos, pero están tan ricos que no podíamos parar de ir. Yo me hice adicta al café con leche de coco helado.

cong caphe hanoi

Como la noche era joven y la noche en Hanoi nos estaba encantando, pese a la locura de las motos, que estaban por todos los lados, la falta de aceras, no porque no las tengan sino porque no las usan para caminar y hacerlo por Hanoi era una auténtica aventura y casi un suicidio, nos fuimos a tomar unos cócteles. Estas eran nuestras vacaciones y las íbamos a disfrutar. Escogimos el Nola, un bar que llevábamos recomendado y que nos costó encontrar. Nos encantó tanto por el diseño, todo muy antiguo, como por los cócteles que nos sirvieron.

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Después de un día con mucho estrés yo tenía que irme a la cama. El dolor de cabeza era soportable pero necesitaba librarme de él totalmente, ya que nos quedaban muchos días por delante y era necesario descansar y que mi cabeza estuviese al 100%. Así que con mucha pena, porque realmente el ambiente nocturno de Hanoi nos estaba encantando, y nos hubiese gustado poder disfrutarlo un poco más, nos fuimos a dormir. Nos esperaba, al día siguiente, la Bahía de Halong.

 

Gastos del día por persona: 

  • Taxi a la estación de autobuses: 26.500 vnd (0.99 euros)
  • Bus cama de Hanoi a Ninh Binh: 110.000 vnd (4.11 euros)
  • Taxi en Ninh Binh a la estación de autobuses: 9000 vnd (0.34 euros)
  • Taxi durante un día entero por Ninh Binh: 200000vnd (7.49 euros)
  • Entrada a Tam Coc: 120.000 + 75.000 vnd (7.30 euros)
  • Entrada a la pagoda: 100.000 vnd (3.74 euros)
  • Comida en Tam Coc: 81.250 vnd (3.04 euros)
  • Bus de vuelta: 52.500 vnd (1.96 euros)
  • Taxi en Hanoi: 1.25 dólares (1.10 euros)
  • Cena en el Aubergine: 109.000 vnd (4.08 euros)
  • Cafe en el Cong Cafe: 38750 vnd (1.45 euros)
  • Cocteles en Nola: 40.000 vnd (1.49 euros)

Total gastos del día por persona:  37.09 euros.


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Si quieres leer el diario completo de viaje: 24 días en Vietnam y los templos de Angkor.

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Un comentario

  1. El Mundo en mi Camara
    | Responder

    Muy buen post!!
    Nosotros también hicimos por libre la visita a Ninh Binh pero fuimos en tren. Ningún problema, llegamos al mismo centro de la ciudad y en la puerta de la estación alquilamos un moto por apenas 3 €. Con ella recorrimos toda la zona: Tam Coc, Mua Cave y Bich Dong y encima te llevas la experiencia de pilotar en moto, que por cierta era nuestra primera vez en la vida conduciendo motos. XD
    Por cierto, unas fotos maravillosas.

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