Bantayan Island, la isla tranquila

Publicado en: Asia, Filipinas | 16

 

Miércoles, 25 de Marzo de 2015

 

 callejeando por el mundo bantayan island filipinas

 

Después del día meteórico que habíamos pasado para llegar a aquí solo tenía en mi cabeza que esperaba que Bantayán no nos decepcionará, que fuese todo lo que esperaba de un lugar paradisíaco y tranquilo. Y desde luego no me decepcionó. Cubrió con creces todo aquello que venía buscando y para lo que habíamos hecho tantas horas de trasporte. Encontramos en Bantayan , la isla tranquila, sosegada, amable, afable, amigable, un isla con encanto, una isla azul, y con nada, absolutamente nada que hacer. Justo lo que venía buscando.

 

Bantayan Island, la isla tranquila

 

El despertador sonó a las 7 de la mañana. No habíamos dormido especialmente bien. El jet lag estaba causando estragos pero al fin era la hora de levantarse. Había amanecido hacía un par de horas pero yo no me había atrevido a moverme de la cama. Sin embargo Rubén, lo primero que me dijo tras apagar el despertador fue: “ ¿Te has asomado a la ventana?” No me lo pensé dos veces y corrí a ver lo que enmarcaba el cristal de la ventana. Vi poco, vi que al fondo, tras alguna palmera se dejaba intuir un mar azul, pero nada  que me llamase especialmente la atención y más cuando a lo lejos se veía un amasijo de nubes que no vaticinaban nada bueno.

 

 vistas de bantayan desde sunday flower beach

 

Después de prepararnos para afrontar nuestro primer día de no hacer nada, nos planteamos que hacer para desayunar y decidimos no rompernos la cabeza y desayunar en el hotel. Bajamos a recepción y nos dijeron que nos lo subirían en un rato. Y así fue. Desayunamos en la terraza de nuestra habitación con vistas. El desayuno fue a base de: café de sobre (con leche incluida), una especie de cola cao para Rubén, agua hervida para diluir los sobres, pan tostado, mermelada, zumos y medio mango para cada uno. Lo que más me gustó y de lo que más disfruté fue del mango. Como me gusta el mango en estos países, me hubiera comido una tonelada en ese momento.

 

desayuno sunday flower beach resort

 

Mientras desayunamos el cielo fue despejando y cuando nos dispusimos a poner rumbo hacia la playa, ya había despejado por completo.

 

En nuestro breve camino hacia el mar seguía pensando lo mismo, que solo esperaba que no me defraudase, y no lo hizo. Nada más pasar la hilera de palmeras me quedé con la boca abierta. Es cierto que esperaba una playa bonita, una playa con agua cristalina, pero no me la esperaba tan bonita.

 

El azul turquesa llegaba al infinito, el agua era clara, tan transparente como el agua del grifo. Y la arena, tan blanca, tan blanca y tan fina que parecía harina.
barcas sugar beach bantayan cebu filipinas

 

Fue hundir los pies en aquella arena, mover los dedos y todas mis preocupaciones, todo el peso que traía sobre la espalda, todo el estrés, se esfumaron. En aquel momento solo estábamos yo y el mundo, un mundo que me aportaba la tranquilidad que necesitaba. En aquel momento sentí que mi corazón volvía a latir, que la vida volvía a mi cuerpo y empezaba a escribir una nueva hoja, un nuevo diario y empezaba, aquí, mi día cero.

 

bantayan island conchas en la arena
banayan island sugar beach cebu filipinas

 

A lo largo del paseo que nos dimos pudimos comprobar que la playa y su aspecto cambia por completo de unos puntos a otros, pero en toda ella tiene algo en común, el mar. Hay zonas con la arena más gruesa, pequeñas conchas de mar reducidas casi a la nada, otras zonas con conchas más grandes, zonas llenas de estrellas de mar que solo las puedes intuir porque dejan una
marca en la superficie de la arena, pero ellas están por debajo.

 

estrellas de mar bantayan island filipinas

 

mil estrellas de mar bantayan island filipinas

 

Continuamos nuestro trayecto y yo no paraba de repetir: “esto es el paraíso” y “hay millones de estrellas”. Realmente, ninguna de las fotos pudo plasmar la belleza que encontramos en las playas de Bantayan.

 

Pero no solo encontramos esta belleza en sus playas, si no que también la encontramos en sus gentes. Gentes sonrientes, con un “hola” o un “buenas tardes” siempre disponible para ti, (costumbre que en España ya hace tiempo que se ha perdido) y las sonrisas de los niños, siempre brindándotelas a cualquier hora y las veces que sean necesarias, incluso si pasas por delante de
ellos 7 veces en 10 minutos, siempre tendrán un “hello” para ti enmarcado por una
sonrisa.

 

kota beach bantayan island filipinas

Todo nuestro día se fue en pasear por la playa, en disfrutar del día, en no hacer nada más que disfrutar del paisaje, contemplarlo y maravillarnos.Y los niños, si hay algo en Filipinas que te traerás en tu memoria son los niños, siempre sonrientes y siempre dispuestos a compartir contigo algo más que unas palabras y unas sonrisas.

 

Nos encontrábamos sentados en la playa cuando se nos acerca una niña, una niña vendedora de collares y pulseras hechas con conchas. Se me cayó el alma a los pies. Me dio tanta pena que le pregunté cuanto costaban y me dijo que 10 pesos. Entonces me dio más pena todavía, 10 pesos son 22 céntimos de euro. Así que le dije que me quedaba con uno. Le dí un billete de 20 y me pidió que escogiese otro. No pude; le dije que eso era para ella. Me sonrió. Dio unos pasos, se alejó y se sentó en la playa. Creo que ya había dado por concluido su trabajo del día. Ya había cumplido su objetivo. Y entonces me dio más pena aún.

 

callejeando por el mundo kota beach bantayan

 

kota beach bantayan island cebu filipinas

 

Cuando llegó la hora de comer fuimos a dar un paseo por el pueblo, intentando, además buscar una tienda donde nos vendiesen la conexión 3G para el móvil, pero no hubo forma de encontrarlo.

Comimos en un bar del centro, un bar que era restaurante, tienda de ropa, hotel … podías comer y salir vestido a la vez. Allí comimos un plato de pasta y pizza, con mi San Miguel (que no falte) y la coca cola de Rubén.

 

comida bantayan island

 

Precio: 370 pesos (8.08 euros).

 

 

Después de comer seguimos con nuestro paseo por el pueblo, disfrutando del buen ambiente y la tranquilidad que se respiraba en Santa Fe. Los niños, y no tan niños, jugando al baloncesto, su deporte preferido. En cuanto te ven te preguntan de donde eres y al contestar que de España, su respuesta es siempre la misma: “Pau Gasol”.

 

Nuestro paseo nos llevó de nuevo a otra parte de la playa y desde ahí continuamos paseando por la punta de las olas, maravillados por los colores del mar, por los miles de colores de azul y sobre todo, por la tranquilidad, sin prácticamente nadie en toda la playa.

 

aguas de bantayan island cebu filipinas

 

aguas de filipinas bantayan island

 

Aprovechamos nuestro paseo por la playa para contratar a un barquero que nos llevase, al día siguiente, a Virgin Island. Habíamos preguntado en el hotel y nos pedían 1000 pesos por llevarnos. Nos pareció tan caro que decidimos preguntar en la playa. Vimos un cartel, pintado en rojo, que ponía que se alquilaba barco.

 

Preguntamos a un chico y nos llevó directamente a casa del barquero. Nos recibió su mujer, que estaba durmiendo la siesta (supongo que otra cosa que dejamos los españoles a nuestro paso por el país, jeje). Le preguntamos y ella misma fue bajando el precio. Empezó en 900 y acabó en 700. Decidimos no negociar más y quedamos con ella en vernos al día siguiente a las 8 de la mañana.

 

mejor playa bantayan island filipinas

 

playas espectaculares bantayan island filipinas

 

También le preguntamos que qué opinaba del tiempo, si iba a llover. Nos dice, rotundamente, que no. “Estamos en verano, y en verano no llueve”. Le habíamos preguntado porque las previsiones del tiempo no eran muy buenas y no nos queríamos ver, en una mini-isla, en el medio de la nada, lloviendo a cántaros.
.
Bueno, parece ser que no iba a haber problema, así que nos despedimos hasta el día siguiente a las 8.

 

El resto del día y hasta el atardecer lo invertimos en hacer lo mismo. Pasear por la playa. Pasear por el pueblo. Ver como los niños jugaban… y poco más. Nada que hacer y tanto que ver, tanto que percibir, tanto que experimentar. Aquello era el mismo paraiso.

calles de santa fe bantayan island filipinas

niños jugando santa fe bantayan island filipinas

 

triciclo santa fe bantayan island filipinas

 

 

callejeando por el mundo bantayan island filipinas (2)

Terminamos el día cenando en el HR Music Bar, otro turístico restaurante de Santa Fe. Cenamos otra vez calamares fritos (que de nuevo estaban riquísimos), una sepia a la brasa, y unos vegetales con mantequilla. Pagamos por la cena (con las bebidas) 635 pesos, unos 13.9 euros.
Nos fuimos pronto a dormir, ya que el no hacer nada también cansa. Aprovechamos para hacer unas compras en un supermercado, ya que necesitábamos agua y provisiones para nuestra excursión del día siguiente. Gastamos en total unos 400 pesos. También aprovechamos para comprar algo para el desayuno del día siguiente y así no tener que volver a pagar los 300 pesos por desayunar en el hotel.

 

 

Gastos del día:

 

Desayuno en el hotel: 150 pesos (3.28 euros)
Comida en el pueblo: 185 pesos (4.04 euros)
Compras en el supermercado: 200 pesos (4.37 euros)
Cena en el HR Music Bar: 317.5 pesos (6.94 euros)

 

Total gastos por persona: 18.63 euros. 

 

Si quieres leer el diario completo: Hong Kong y Filipinas en 23 días.

 

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16 Comentarios

  1. DinkyViajeros
    | Responder

    Un verdadero paraíso! Alucinante que hubiera tantas estrellas en la arena… :O

    • Maria Garcia
      | Responder

      Increíble, chicos, lo de las estrellas de mar fue para alucinar, millones de ellas por todos los lados.

      Un saludo.

  2. Ains, como necesito yo un día así de no hacer nada en mi próximo viaje, solo descansar y nada massss… Un sitio precioso, se ve que esta vez no te defraudó lo que viste!

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad, Laura, que yo también necesitaba unas vacaciones así y además, sin gente, jeje. Esta vez el destino no me defraudó nada. 😉

  3. Alberto (Málaga)
    | Responder

    …En la contabilidad te falta incluir 20 pesos (0,44 €). Acuérdate… el collar que le compraste a la chiquita, ja, ja, ja.

    Bromas aparte, las fotos de la playa, preciosas. ¡Qué colores!. Llamativa también, las marcas en la arena de las estrellas. Al primer golpe de vista había pensado que se trataba de pisadas de aves…

    Un saludo.

    Alberto (Málaga)

    • Maria Garcia
      | Responder

      jeje, Alberto, no suelo poner lo que me gasto en suvenirs o cosas por el estilo, pero bueno, gracias por el apunte, te veo muy atento, como siempre, jeje.

      Me alegra que te gusten las fotos. El sitio es espectacular y es más allí de lo que pueden mostrar unas fotos.

  4. Libreta Viajera
    | Responder

    Qué relajación y paz…
    Me han encantado las fotos de las estrellas de mar

    • Maria Garcia
      | Responder

      Muuuuucha paz, justo la que estaba buscando. Me alegra que te gusten las fotos de las estrellas, había miles de ellas.

  5. Antonio Ruiz
    | Responder

    Menudo sitio, María.

    Me vendría bien estar allí un tiempecillo, no mucho, unos 3-4 meses, jejeje.

    Un abrazote.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Ya te digo Antonio, nos costó mucho irnos, y estoy deseando volver. Ains…..

      Un abrazo gordo.

  6. M. Carmen Cruz
    | Responder

    Qué preciosidad de playa!! Es en verdad el paraíso!!! Qué penita la niña de los collares! 🙁

    • Maria Garcia
      | Responder

      Lo de la niña fue… muy triste la verdad. En fin… y nosotros aquí quejándonos de cualquier cosilla.

      Un abrazo.

  7. David y Neus
    | Responder

    Que fotos más espectaculares! Nos encantan las estrellas de mar en la arena 🙂
    Y que no falte el colacao 😉

  8. Jose Fernandez
    | Responder

    Holaaa, estamos en Bantayan, y damós fe de tu artículo, es increíble, hemos recorrido Manila, Cebú, Ifugao, Palawan (el Nido) Moalboal y Bohol, y de momento esta es la isla que mas nos gusta, aùn nos queda Malapascua y Boracay. Mi pregunta es, en que playa se encuentran todas esas estrellas? Hemos ido a la de santa fe, y a secret beach pero solamente vimos una…. mañana iremos a virgin island a ver si hay suerte, un saludo desde el paraiso 🙂

    • admin
      | Responder

      Lamento mucho que mi respuesta llegue tarde. Estábamos de viaje por Kenia y Tanzania. La playa seguro qye estuviste en ella porque es la de Santa Fe, así que igual no era época. Me alegra que te gustase, a mi me enamoró Batayan.

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