Día 3: Terezin.

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Escogimos este día para la visita a Terezín pese a que sabíamos que al ser Sábado el crematorio estaría cerrado. Y lo hicimos porque pese a esto era el mejor día para visitarlo. No queríamos ir el Viernes, según aterrizamos en Praga. Queríamos primero entrar en contacto con la ciudad, centrarnos y poder averiguar como funcionaban los trasportes públicos antes de tener que coger el tranvía para llegar a la parada del autobús. Por otro lado, si dejábamos Terezín para el Domingo, el sábado tendríamos que ver el barrio Judío donde si que tendríamos cerrado el cementerio y eso lo tenía que ver si o si, así que no nos quedó más que ir en Sábado a Terezín.

Nos levantamos muy temprano. A las 6 de la mañana suena del despertador, a las 6:30 estábamos desayunando y a las 7 salíamos del hotel dirección a la parada Dlouhátrida, del tranvía 24, que nos llevaría hasta Nadrazi Holesvoice (24 coronas checas).
Al bajarnos del tranvía debemos cruzar la calle e ir en dirección a donde marca la parada del autobús (con un símbolo de autobús). Al llegar al final del camino, a mano izquierda se baja por unas escaleras que conducen a un túnel, continuamos por él hasta el final y una vez fuera del túnel y a la derecha se encuentran las paradas del autobús numeradas. La nuestra es la número 7. La primera impresión es que nos encontrábamos en un descampado, todo helado, hacía un frío de muerte y como todavía era pronto nos dirigimos hacia la propia estación a esperar a que dieran las 8 (hora en que debía salir el autobús).  Unos minutos antes salimos de la estación y vemos que hay dos personas más esperando. Nos acercamos, vemos que no hay señal del autobús y una de las chicas que esperaba se dirige a la caseta a preguntar. Le dicen que no hay autobús a las 8. Ella saca el horario descargado de internet, se lo enseña y él con cara de pocos amigos solo nos dice que  “el autobús sale a las 9:30”. Nos quedamos de una piedra.
Nosotros teníamos reservada la visita a Terezín en español para las 10:30 así que tuvimos que llamar y muy amablemente nos dijeron que no había problema, que se lo decían a la chica para que nos esperara a las 11:00. El madrugón no había servido para nada. Nos vamos de nuevo a la estación, pedimos un café y un chocolate (59 coronas) y nos vamos a sentar en un banco de la estación. La verdad que esta desierto, solo teníamos como compañía a unos cuantos “sin techo”, así que pacientemente nos acomodamos y esperamos.
A las 9:30, ya sí por fin, sale nuestro autobús dirección Terezín. En lugar de parar donde debía, tampoco lo hace y nos toca pegarnos una pateada de casi 2km para llegar a la zona donde nos esperaba la guía. Este día se iba a hacer cuesta arriba. A la vez que nosotros llegaron varios españoles, sin reservar visita, pero no nos importó y se unieron al grupo.

Visita guiada por Terezin

Por fin estábamos dentro de “la pequeña fortaleza” de Terezín, la que nos enseñó la guía y sobre la que nos contó todas las historias de lo vivido y acontecido dentro del guetto.
Terezín (Theresienstadt en Alemán) no fue un campo de exterminio sino solo de concentración. Empezaron a llegar los primeros Judíos a finales de 1941 a la espera de ser deportados a campos de exterminio.
Al entrar en “la pequeña fortaleza” de Terezín, lo primero que nos encontramos es el clásico cartel que dice “ARBEIT MACHT FREI” (el trabajo os hará libres) que ya impresiona de mano. Esto significaba que cuanto más trabajaran dentro del campo más posibilidades tendrían de hacerse libres.
Unos dos meses después de la llegada de los primeros judíos a Terezin empezaron las deportaciones a los campos de exterminio y a partir de ese momento existía sobre el gueto una constante amenaza de deportación.

 

Menos de un año después de sus inicios, Terezín llegó al pico máximo de habitantes: 50.000 personas en menos de 115.000 metros cuadrados. A partir de este momento se produjeron numerosas deportaciones hacia Treblinka
y Auschwitz y la población descendió hasta las 11.000 personas.

 

Las malas condiciones en las que se encontraban, excesivo hacinamiento, malas instalaciones sanitarias (llegó a no producirse la evacuación de heces que cubrían todo el piso de las habitaciones) junto con la pésima alimentación (en general un todo en uno donde se mezclaba hasta la ceniza de los cigarros) provocaron graves brotes de enfermedades y epidemias elevando el índice de mortalidad en el campo.

 

Dentro de la población de Terezín se encontraban numerosos artistas y esto fue utilizado por los nazis en su beneficio propio, utilizándolos para crear gráficos y dibujos técnicos. Esto fue aprovechado por los judíos para poder utilizar el material a escondidas y poder realizar dibujos sobre lo que se vivía en el campo. Muchos de estos dibujos se encuentran expuestos en el museo del gueto. Realmente esto es como para que se te pongan los pelos de punta, pero sin lugar a dudas lo que más llama la atención son los dibujos realizados por los niños del campo (una parte expuesta aquí y otra que lo veremos al día siguiente en el barrio judío de Praga).

 

Dos años después de la apertura de Terezín comenzaron los rumores acerca de la existencia de los campos de exterminio y los nazis decidieron abrir Terezín al comité de investigación de la Cruz Roja. Fue entonces cuando se produjo el mayor número de deportaciones hacia Auschwitz en un intento de reducir el hacinamiento. Cambiaron totalmente la imagen de Terezin, aparecieron flores por doquier, aparecieron tiendas y cafés, escuelas, jardines, parques y un banco.

 

 

Después de la inspección de la Cruz Roja, los nazis realizaron un vídeo sobre la forma de vida dentro del campo, una película muy bien realizada y que tuvimos la oportunidad de ver en el cine de la “pequeña fortaleza”. Realmente espeluznante y más cuando sabes que toda la gente que participó en el vídeo, incluidos los niños, fueron enviados directamente a la cámara de gas de Auschwitz.

 

Sin embargo el amplio abanico de pinturas dejadas como testimonio de lo que ocurría dentro del campo contradicen la imagen de “modelo de campo” que querían dar los nazis.
Bajo Terezin existe una red de túneles. Nosotros solo anduvimos por el que está habilitado, de un kilómetro más o menos y con la falta de luz y el frío se hizo realmente largo. (Y eso que también dimos la vuelta e hicimos el trayecto de ida y de vuelta).
El hecho de que hiciera un frío espantoso,  que el hielo y la nieve cubrían parte del suelo de Terezín hacían que la imagen de todo lo que estábamos viendo y oyendo se volviera mucho más cruda.
A la salida de la “Pequeña Fortaleza” encontramos el cementerio que impresiona de por si, pero no todo el mundo que murió en Terezín se encuentra enterrado. Cuando la gente empezó a morir debido a las condiciones infrahumanas que existían se creó el crematorio y así evitaban tener que enterrar.

 

Un pequeño paseo por el pueblo y los distintos museos dan por terminada nuestra visita, no sin antes pasar a comer algo en el único sitio habilitado para ello. La comida consistió en: una hamburguesa, un hot dog (ya sabéis para quien, para la de los antojos de salchicha), un nestea y un café por 144 coronas.

 

 

¿Quieres hacer la visita más fácil?

Te proponemos un tour guiado, en habla hispana, con traslado desde la ciudad de Praga, sin esperas ni colas, aquí os dejamos una alternativo: tour guiado por Terezin, y si preferís tambien lo podeis hacer de forma privado: tour privado por Terezin.

Después de la impresionantes visita a Terezín nos dirigimos de nuevo a Praga, un pequeño descanso en el autobús y de nuevo a pasear por la Praga nocturna. Esta vez decidimos cenar por el mercadillo. Yo solo probé uno de esos rollitos con sabor a canela que están de muerte y Rubén comió algo más pero a mi no me entraba la comida, ni siquiera las salchichas, así que con esto nos fuimos a dormir.

 

 

Y con esto nos despedimos hasta el siguiente día. Lo que no sabíamos era la noche que nos esperaba. Pero esto quedará para la próxima entrada.
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17 Comentarios

  1. quientusabes
    | Responder

    cariño, tras leerlo, me vuelven a dar ganas de ir otra vez..quizá fuera que casi no había gente…que pudimos recorrer esos fríos barracones, los túneles..el cementerio y los caminos cubiertos de nieve..tan solo encontrándonos con algún turista. con ese frío y el cielo azul..que hacía que nos fuera mas fácil imaginar las condiciones de todas esas personas, su dolor y sufrimiento en un invierno de hace muchos años…

    Sigue escribiendo!! mil besos!!

  2. akasha83
    | Responder

    Aunque no fuera de exterminio, solo el pensar como sufrían y que era un puente para la deportación a los de exterminio…ha de impactar :s

    • Maria Garcia
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      La verdad es que si, Vero, aunque no fuera de exterminio, saber lo que padeció la gente que estuvo ahí y que además muchas de ellas murieron después de pasar por ahí, impacta, y mucho.

  3. Victor del Pozo
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    Una visita que quiero hacer cuando vuelva a la República Checa. La visita a cualquier campo de concentración nazi quita el habla y veo que este mantiene muchas estancias que hacen la visita mucho más sobrecogedora.

    Menuda faena esperar hora y media más en la estación… aunque cuando yo vaya de nuevo por ese país, intentaré alquilar un coche porque tengo en mente hacer algunas cosas más… y con el transporte público es un rollo.

    Un abrazo!!

    • Maria Garcia
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      No te la pierdas porque sin duda merece mucho la pena. Un viajecito por República Checa tiene que ser precioso, tiene tanto que ver.

      Lo de la hora y media, pues si, una faena y sin explicación. En fin, que hay que pensar que estamos de vacaciones y estresarnos, que yo me estreso muy fácil.

  4. Artabria Deambulando
    | Responder

    Es imposible leer sobre una visita a un campo de concentración y que no se te ponga la piel de gallina, fue horrible lo que pasó. De todas formas, está bien que se pueda visitar para que no caiga en el olvido la tragedia que vivieron y que no vuelva a pasar algo tan horrible nunca más.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Perfectas palabras! No hay mucho más que añadir, tienes toda la razón.

      Gracias por pasarte.

  5. Oscar Espinosa
    | Responder

    A nosotros nos impresionó… pero incluso el pueblo! Además, cuando estuvimos, no había prácticamente nadie y el día era gris y apagado… Luego lo mejor es ir a hacer algo 'alegre' por Praga, aunque una visita totalmente recomendable y diferente!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Es cierto, Oscar, impresiona y con esta climatología todavía impresiona más. Un saludo y gracias por comentar.

  6. Susana
    | Responder

    Hola, he dado por casualidad con tu blog y me encanta. Nos vamos el 17 de marzo para Praga, vamos a estar 7 dias y me está viniendo genial para planificar mi ruta. Una de las visitas que tengo pensadas hacer es esta, la de Terezin, en principio pensaba hacerla con Sandemans por eso de que sea en español, nos sale por 30 € persona con viaje en bus de linea y la entrada al campo de concentración, ¿recuerdas por cuanto os salio a vosotros y como os pusisteis en contacto para contratar guia en español?. Muchas gracias por toda la información que me has proporcionado. Un saludo.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Buenos días Susana,

      no recuerdo muy bien lo que nos costó pero desde luego, 30 euros desde luego que no, porque la visita guiada de Tenerzin era gratuita, ahora desconozco si cobran pero me extraña, y el autobús para ir costaba muy poco. Para hacer la solicitud del tour guiado en español, escribeles a través del formulario de contacto de su página web: http://www.pamatnik-terezin.cz/en

      Un saludo.

      • Susana
        | Responder

        Hola Maria,
        he estado investigando la pagina del enlace y ha debido cambiar, ya no hay visita en español, que pena! , muchas gracias de todas formas por la información.
        Un saludo.

        • Maria Garcia
          | Responder

          Hola Susana, el tour en español no aparece en la página pero sí que si lo solicitas te lo darán, porque cuando nosotros fuimos tampoco aparecía, pero escribimos al correo de contacto y nos lo hicieron.

  7. Emma Castaño
    | Responder

    Buenas Maria,

    La verdad que Terezín para nada me supo ser una visita agradable. Es recomendable si se tiene de diversos días para visitar la República Checa. Yo y mi marido hicimos este tour con https://tourgratis.com/ y la verdad que es un sitio que si no lo haces de forma guiada…se puede quedar un poco a medias.

    Enhorabuena por el artículo y por cosas como esta…a veces pienso que desde hace años perdimos la humanidad.
    Besos.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Muchas gracias Emma por tu comentario, la verdad es que la visita no es agradable, no, pero si es altamente recomendable y es uno de esos sitios donde lo mejor es hacerlo con guía, porque estar aquí sin que nadie te explique lo que ves… y lo que ves y se siente es duro, muy duro.
      Besos.

  8. Joaquin
    | Responder

    Buen post María!
    Nosotros estábamos deseando de hacer la visita al campo de concentración de Terezin, así que, decidimos realizar un tour guiado que sabíamos que era la mejor forma de conocer toda la historia. La verdad no fue muy agradable, pero si que es muy interesante saber como trataron los nazis a los judíos.
    Muchas gracias por trasladarme de nuevo con tus fotos y tu vivencia a nuestra visita. Saludos!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Muchas gracias Joaquin, me alegra que te haya gustado nuestra experiencia en Terezin, la verdad es que pone los pelos de punta.

      Saludos y gracias por tu comentario

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