Día 4: Enferma por el Barrio Judio de Praga

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    Domingo, 9 de Diciembre de 2012
A las 3 de la mañana me despierto con un ligero mareo. En principio intento no darle mucha importancia, alguna vez me pasa y la cosa no va más allá. Intento olvidar el tema y seguir durmiendo. Y me duermo… pero al cabo de unas dos horas me despierto con un fuerte dolor de barriga y aquí empieza mi tortura. El ir y venir al baño, el malestar general, los mareos… y me empiezo a acordar de las salchichas. A ver si Rubén tenía razón y no debía haberlas comido. “Ains!! si no puede ser, no me puedo poner mala de viaje”. Y cada vez me sentía peor y cada vez me acordaba más del chico del bar de Terezín y su salchicha estilo IKEA. A las 7 de la mañana empiezo a vomitar. Y me relajo un poquito. Duermo un rato. Suena el despertador. Lo apago. No me puedo ni mover. Sigo en la cama. No hago más que pensar que estoy perdiendo un día de viaje, que esto en Praga es mucho y empiezo a recomponer el planning mentalmente. Pero las cuentas no me salen. Tengo que eliminar cosas. Pero claro, tampoco se como voy a estar el resto del día. Sigo sin poder moverme. Inmóvil en la cama, lamentándome de mis penas y decido que debo intentar levantarme, que al menos no me puedo ir de Praga sin ver el Barrio Judío  No nos queda muy lejos y en cualquier momento me puedo volver. Así que a las 10 de la mañana con mucho dolor me levanto, me ducho y nos vamos a desayunar.
No puedo meter nada en el cuerpo pero me acuerdo de las sabias palabras de mi madre cuando me ponía malita y… plátanos,  hay que comer plátanos  Y menos mal que en buffet tenían. Así que como pude fui poco a poco comiéndolo. 
Así, con mucho dolor, mucho frío, mucho cansancio…. arrastré mi cuerpo (porque no caminaba) hasta el Barrio Judío de Praga.
Ahora, al ver las fotos de este día me doy cuenta que lancé fotos, no las saqué. Así que perdonar por la calidad de las mismas, es lo que hay… hay poco de donde sacar. 
Bueno, pues vamos a lo que vamos, el barrio judío  que por cada calle que pasan se ven edificios tan maravillosos como estos:

Las sinagogas que se pueden ver en el barrio están representadas en el siguiente plano:

Para más información visita la página web de Museo.
Para ver los horarios de apertura pincha aquí
A la hora de planificar tu visita, ten en cuenta que es mejor no hacerla en sábado, ya que el cementerio judío permanece cerrado, una de las visitas más interesantes sin duda de este barrio.
Entradas
Hay tres clases de entradas:
Una para el cementerio, salón de
ceremonias de la sociedad funeraria, sinagogas Klaus, Pinkas, Española y Maisel. Precio: 300kc
Otra para la sinagoga Vieja-Nueva. Precio: 200kc
Y otra conjunta para las 2 cosas. Precio: 480kc
La entrada conjunta a todas la
sinagogas es válida para una semana, eso sí, no se puede repetir sinagoga.
Los billetes para todos los sitios pueden adquirirse en todas las taquillas del
Museo Judío de Praga y en la tienda frente a la entrada de la sinagoga
Vieja-Nueva.
Pese al excesivo precio de las entradas estas no permiten sacar fotos dentro de los edificios, así que no tengo ninguna (si estuviera en buena forma quizá si que las tuviera).
Recomendaciones
Hay que ir temprano para evitar
colas y aglomeraciones. Ir primero a la de Pinkas, que es la que tiene el
cementerio porque así se evita tener que ir esquivando gente ya que los caminos
son muy estrechos.
Las entradas se pueden comprar en
cualquier sinagoga. Por lo tanto vais a una de las sinagogas pequeñas (como
podría ser la Sinagoga Maisel, calle Maiselova 10) y compráis la entrada. Una
vez tenéis la entrada no hace falta hacer cola. La enseñáis en el cementerio
(en la verja de entrada) y el de seguridad os dejará entrar. Lo mismo en
cualquier otra sinagoga donde hagan cola. Una cosa es la cola para las entradas
y la otra para entrar. 
Las Sinagogas
El barrio Judio de Praga es uno de los mejores conservados de Europa y esto se debe a que los Hitler quería utilizarlo para crear en él un futuro museo sobre una especie extinta. Gracias a ello hoy podemos ver este barrio tal cual es y no fue destriudo como otros muchos a lo largo de Europa.
Nosotros empezamos por la Maisel y no había cola pese a la hora que era.
La Sinagoga Maisel se encuentra encajada entre el resto de los edificio. Fue reconstruida por dos veces y tras la última adquirió el estilo neo-gótico que hoy vemos. En el interior de edifico encontramos multitud de artículos judíos, objetos decorativos, de plata, telas… 
Aquí ya empiezo a darme cuenta que bien, lo que se dice bien no estoy. Soy incapaz de concentrarme en las cosas, paso por allí con más pena que gloria y necesito sentarme. 
De aquí nos vamos a la Sinagoga Pinkas, una de las que más me gustó por su diseño interior y por lo que representa además de ser la antesala para llegar al Cementerio. En cuanto a mobiliario no tiene apenas,  pero tiene todas las paredes de un blanco impoluto y sobre él, en rojo, escritos los nombres de los 77.297 judíos checoslovacos asesinados por los nazis. 
En las paredes también encontramos una colección de dibujos realizados por los niños en el campo de concentración de Terezín (complementando lo que ya habíamos visto el día anterior). Realmente esto es lo que más impresiona, ver en los dibujos de los niños como veían ellos sus vidas. Eso si, aquí si que había gente y menos mal que llevábamos ya comprada la entrada porque las colas eran impresionantes.
De aquí se accede directamente al Viejo Cementerio Judío, un lugar totalmente sobrecogedor donde podemos encontrar unas 12.000 lápidas pero más de 100.000 personas enterradas unas sobre otras. La verdad que el sitio merece la pena y aunque la entrada al barrio judío es caro, solo por esto y por la Sinagoga Española merece la pena pagar la entrada. El apilamiento producido dentro del cementerio se debió a que durante más de 300 años era el único lugar donde se permitía enterrar a los judíos y como en superficie no se amplió se decidió hacerlo de esta manera. La primera lápida encontrada data de 1439 y aquí se encuentra enterrado, entre otros el Rabino Low uno de los más conocidos judíos de Praga y al que, entre otras cosas, se le atribuye la creación de un Golem. 

Cuenta la leyenda que un ángel se le apareció al Rabino advirtiéndole de los peligros que corría su pueblo y le animó a crear a un ser llamado Golem. Así, el Rabino, se dirigió a los pies del río Moldava, recogió arcilla y creo “El Golem” (con forma de hombre). Tras un ritual en el que intervenían los cuatro elementos (fuego, aire, agua y tierra) el Golem adquirió vida y prometió fidelidad al Rabino. A partir de este momento el Golem se convirtió en protector del barrio, vigilante a todo. En un momento dado el Golem enloqueció y para evitar que se convirtiera en un problema para el barrio el Rabino Low invirtió el ritual, lo convirtió de nuevo en arcilla y se dice que fue escondido en la Sinagoga Vieja- Nueva.

Entre el frío que hacía, lo sobrecogedor del lugar y lo mala que estaba, la visita me pareció de lo más impactante.
A la salida del cementerio se encuentra la Sinagoga Klaus. En este momento yo ya necesitaba sentarme, no aguantaba de pie ni medio minuto así que lo que hacía al entrar en una sinagoga era buscar un sitio donde sentarme y desde ahí contemplar lo que había a mi alrededor. Así lo hice aquí y así lo hice en la Vieja-Nueva

La Sinagoga Klaus contiene en su interior textos en hebreo, objetos judíos y algún dibujo más de los niños de Terezín. Aquí si que había gente y llegaba a ser agobiante (encima de lo mala que me encontraba) por lo que pasé por ella con más pena que gloria.
Sala Ceremonial
De aquí nos vamos a la Sinagoga Vieja-Nueva, de estilo medieval y la única que se paga a parte (aún no entiendo muy bien porqué). En esta si que entré, me senté y contemplé desde mi sitio toda la sala, esperando que de un momento a otro saliera mi Golem por algún lado y me transportara a … mi cama, por ejemplo. No daba más. Así que aquí me quedé sentada durante un buen rato. 
La sinagoga Vieja – Nueva es una de las más antiguas de Europa y solo hay dos del mismo estilo (la otra se encuentra en Cracovia). La verdad es que es bonita y a mi este estilo de edificios me encantan así que todo el tiempo que permanecía allí sentada fue como estar en la gloria. 

La siguiente visita fue la Sinagoga Española, sin lugar a dudas la más bonita de todas en cuanto a su construcción. Es de estilo totalmente morisco y recuerda en parte a la Alhambra de Granada.

Justo al lado se encuentra la escultura a Frank Kafa, tan curiosa como desconcertante.

He de reconocer que mi paso por el Barrio Judió fue muy tortuoso y que tengo casi todas las imagenes muy desvirtuadas y borrosas (tanto como mis fotos). Recuerdo pocas cosas y solo me acuerdo de lo mal que lo pasé. Aún así, lo que no se me olvida y guardo en mi memoria, son esas imagenes del cementerio, la sinagoga Española y el tiempo que pasé sentada en la Sinagoga Vieja -Nueva (por algo será).

En este punto mi cuerpo no daba más, necesitaba sentarme con urgencia, necesitaba parar, no podía más, me encontraba realmente mal y como pude llegué al hotel. Eran más o menos las 2 de la tarde, me metí en la cama, no pude ni desvestirme´y no recuerdo más hasta que pasadas las horas Rubén sale a buscar algo para comer, a compararme plátanos y de paso a dar un paseo. Al volver me cuenta que está nevando fuertemente. En menos de 20 minutos había una capa de unos 10 centímetros. Y yo me lo estaba perdiendo. Realmente, ahora mismo, me daba todo igual. Seguí durmiendo y esperando que el día siguiente amaneciera de forma distinta… amaneciera mejor. 
Os dejo unas imagenes más del barrio judio:

viaje a uganda callejeando por el mundo iati seguros callejeando por el mundo

18 Comentarios

  1. quientusabes
    | Responder

    Pobre tu!! yo te veia hacer el esfuerzo para poder ver las sinagogas..pero se notaba que no estabas nada bien.. Gracias por aguantar!! Creo que merecio la pena haberlas visto y madrugar un poco..asi pudiste descansar mas..Al menos el haber aguantado tanto te permitio verlas todas.. y sacar esa preciosas fotos!..
    A partir de ahora… PROHIBIDAS LAS SALCHICHAS!! ;D

    mil besitos!!

  2. victor
    | Responder

    María es una faena ponerse malo de viaje y más teniendo pocos días para visitar una ciudad, pero al menos pudísteis dar un paseo por el barrrio judío.

    Saludos.

    • Maria Garcia
      | Responder

      Si, que es una faena, Victor, la verdad es que nos quedaron cosas que ver, cosas que íbamos a ver este día, pero bueno, no pasa nada. Al final, lo que más ganas tenía de ver de Praga lo vi, y solo nos queda la esperanza de volver. Es cierto que la visita al Barrio Judio no lo disfruté nada, pero no me arrepiento de haberlo hecho pese a lo mal que lo pasé.

      Un saludo y gracias por pasarte.

  3. akasha83
    | Responder

    Que pua!!! Jordi enfermó en tokyo y lo pasó mal unos días U.U
    Pero aun así, al igual que tu, aguantó como un campeón las visitas! Y gracias a eso nos has podido explicar y mostrar un lugar que me ha encantado!!
    Y ya sabes, nada de salchichas xD aunque sea por autosugestión xDD

    Cada vez me gusta mas Praga y es gracias a vosotros 😉

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad es que si, es una put.. pero bueno, lo bueno es que pude hacerla porque no me podía ir de Praga sin pasar por el barrio judío. Praga me gustó mucho, Verónica, ya sabes que si te he de recomendar un destino navideño, con esté acertaré fijo.

      Un besito.

    • akasha83
      | Responder

      Siiiiiiiii!! y de hecho habeis puesto a Praga en el primer lugar para visitar en una escapadilla navideña ^_^

  4. AIDA
    | Responder

    qué rabia! además esta parte de Praga es de las más bonitas. A mí también me encantó el cementerio judio, pero es que tengo predilección por los cementerios jeje. Espero que te recuperaras para el resto del viaje! un beso

    • Maria Garcia
      | Responder

      Hola AIDA: pues la verdad es que recuperé en el sentido de que pude seguir viaje pero del todo no, arrastré las secuelas durante toda la ruta y el único día que me sentí totalmente recuperada fue el último, pero bueno… al menos disfruté del viaje que es lo importante.

      Un besito.

  5. Cool
    | Responder

    Bueno, lo conseguiste!!! las fotos a pesar de lo que pienses son estupendas e ilustran de maravilla lo que es el barrio judio, el cementerio es fascinante. Hace poco escribí sobre él y rememoré lo inquientante que puede ser.
    Un abrazo guapa!!!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Bueno, lo de las fotos es un tema a parte, cuando miré las que tenía casi me pongo a llorar, y eso que no se porque al subirlas al blog me quedan todavía peor, es como si se oscurecieran.

      Un besito.

  6. Artabria Deambulando
    | Responder

    Entre Víctor y tu me estáis dando muuuucha envidia. Es una faena ponerse mala y más cuando estás de viaje, pero seguro que mereció la pena el gran esfuerzo de salir del hotel 🙂

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad que la ciudad es muy bonita, y como le dije a Verónica, si tengo que recomendar un sitio navideño, con este no me equivocaré seguro, porque la ciudad merece la pena.

  7. Puessssssssssss … para ir tan jodida has sabido sacer bien provecho del barrio judío de praga … eso es ser una viajera extrema … y no calleja en sus expediciones jajaja.

    Un abrazo!

    • Maria Garcia
      | Responder

      jajaja, que gracia me ha hecho el comentario. Es cierto, que para estar tan jodida hice lo que buenamente pude, y desde luego no me podía ir de Praga sin pasar por este barrio.

      Un abrazo.

  8. Planifica tus Viajes
    | Responder

    Eso de ponerte mala cuando estás de vacaciones es una puñeta, María, pero más aún si estás de viaje. Al menos aprovechaste bien el tiempo que tu cuerpo te permitió.
    Aún no he visitado Praga así es que cuando vaya por allí seguiré tus recomendaciones.
    Un saludo!!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Pues si, la verdad es que es una puñeta y más… al final arrastré todo esto durante todo el viaje pero bueno, no fue tanto como para que me perdiera más cosas. Lo que si me dio rabia es que Praga era la ciudad que más me apetecía visitar y en la que quería ver más cosas y esto hizo que me quedaran muchas cosas por ver… pero bueno, habrá que volver.
      Un saludo y gracias por pasarte.

  9. maria garcia
    | Responder

    que bonito acabo de llegar de Praga hace un mes y no fui a ese barrio que lastima me lo perdí, una pregunta tu organizas viajes?

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