Un día en la Isla de Harris, en las Hébridas Exteriores.
Nuestro noveno día de viaje comienza en Carloway, una pequeña población situada en la isla de Lewis donde habíamos pasado las dos últimas noches. Aún nos quedaba una última noche en Lewis y Harris, pero lo haríamos al sur, a 5 kilómetros de Tarbert, la capital de la isla de Harris. Pero antes de llegar a esto aún nos quedaban muchos kilómetros por recorrer y muchas carreteras por las que viajar, parando en todos aquellos puntos que más nos llamasen la atención.

Somos Agencia de Viajes con Licencia AV.240.AS.
Todo lo que se publica en este blog se ofrece de forma totalmente altruista, y basado en nuestra experiencia personal.
Confeccionamos viajes para «nuestros viajeros» de la misma manera que lo hacemos para nosotros, totalmente personalizados para cada caso y en algunos casos con una guía de viaje, similar a lo que veis aquí pero totalmente personalizada para cada viajero y actualizada.
Si necesitáis que os ayudemos con la planificación del viaje, no tenéis más que poneros en contacto con nosotros a través del correo
info@viajescallejeandoporelmundo.com
o través del formulario de contacto de la web. Os responderemos lo antes posible.
¡Feliz viaje!
En marcha hacia la Isla de Harris
Desde nuestro alojamiento en la isla de Lewis hasta Harris, aún nos quedaban unos 50 minutos de viaje y lo primero que queríamos hacer antes de nada, era buscar una gasolinera que nos quedaba en ruta, y repostar. En estas islas nada es abundante, ni los alojamientos, ni los restaurantes, ni por supuesto las gasolineras, y como no queríamos quedarnos tirados, antes de nada, debíamos llenar el depósito.

Lo hicimos en Ardhasaig Filling Station (que está operativa 24 horas al día), casi en la intersección entre la carretera general que cruza las islas y la carretera que debíamos coger para visitar nuestro primero punto del día.

Aprovechamos esta parada para en la misma gasolinera comprar algunas cosas que necesitábamos para la cena. En Harris, pese a haber más alojamientos disponibles y más restaurantes, ni son buenos y son caros. Además, muchos cierran a las 4 o 5 de la tarde, y preferíamos comer algo mejor aprovechando la cocina.

Compramos algo de pasta ya que aún nos quedaban algunas salsas, algo de huevo y una lata de atún y con esto nos haríamos la cena.
Mis mapas de Escocia
Como cada año, cuando planifico el viaje, hago un mapa de Google maps con todos los puntos interesantes que hay en la ruta. A veces incluso fuera de ruta que con el tiempo pasarán a ser «lo que me he dejado sin ver», y es para la próxima. Pues esta vez el mapa ha quedado muy muy grande, porque no solo íbamos a hacer muchos días en el país, sino que además teníamos mucho que ver/hacer, muchos restaurantes que poder probar y muchos puntos por si acaso.
El mapa está distribuido en capas y ya os digo que hay muchos puntos. La mayoría los hemos visto, pero otros muchos no. Este tipo de mapas son de muchísima utilidad tanto durante la preparación del viaje como una vez en destino.
Mi video de Escocia.
Si eres más de los que te gustan verlo que leerlo, y aunque en el video cuento menos detalles, sí que te puede servir para hacerte una idea, más visual, de cómo lo vivimos. Aquí te dejo el video que publiqué en mi canal de youtube.
Por un problema con el disco duro donde tenía la segunda parte del contenido este viaje, que corresponde con las Hébridas, no he podido editar el video de esa parte. Espero y cruzo los dedos para que se pueda recuperar y lo pueda colgar. Por el momento os dejo solo lo relativo a la primera parte del viaje.
Castillo Amhuinnsuidhe, al sur de la isla de Lewis
Recorrimos la carretera que va hasta la playa Huisinis beach donde disfrutamos de cada curva. Si algo tienen estas islas es el brutal paisaje mires hacia donde mires. La realidad es que hay poco de lo que puedas decir: «esto no te lo debes perder», porque la realidad es que lo que tienes que hacer es disfrutar de las vistas, del paisaje, de la conducción por estas carreteras y del entorno natural, sin prisas.

En el camino hicimos una parada en el Castillo Amhuinnsuidhe donde notamos que nos miraban desde detrás de la ventana, observando cada movimiento que hacíamos así que finalmente, decidimos irnos y ver el paisaje desde una zona un poco más alejada.

¿Sabías qué…?
El Castillo de Amhuinnsuidhe, construido entre 1864 y 1867 en la isla de Harris, es un elegante ejemplo del estilo baronial escocés, situado en un paisaje espectacular entre el mar y las montañas. Levantado para el conde de Dunmore y diseñado por David Bryce, ha acogido a figuras como J. M. Barrie y hoy funciona como alojamiento exclusivo, famoso por su pesca de salmón, su entorno salvaje y su atmósfera romántica. Su ubicación remota, su arquitectura de cuento y las historias que lo rodean lo convierten en uno de los lugares más singulares de las Hébridas Exteriores.
Huisinis Beach, al sur de la Isla de Lewis
Continuamos hasta el final de la carretera donde encontramos la espectacular playa. Estuvimos un rato paseando, pero el frío, y sobre todo el viento que hacía que la sensación térmica fuese más baja aún, nos hicieron plantearnos que era hora de tomar un café.
Justo en el parking vimos una casita, de madera y cristal, en el que había algunas mesas, baños y unas máquinas de café y snacks.



Sacamos unos cafés, que pese a ser de Lavazza no estaban nada buenos. El café solo acabó desagüe abajo.
Retomamos el camino. Tocaba deshacerlo por completo hasta la zona de la gasolinera donde tomamos la carretera destino al sur.
Hasta este punto aún no habíamos llegado a la isla de Harris, todavía estábamos en la isla de Lewis.
Las espectaculares carreteras de la isla de Lewis y Harris.
Ya lo comentaba en el artículo anterior, pero si algo llama la atención de estas islas son el espectacular paisaje que tienen. Allá donde mires encontrarás agua, y circular por estas carreteras es en sí mismo una actividad imprescindible. No hay nada como dejarse llevar, conducir, y contemplar este paisaje. Da una inmensa tranquilidad.


No podíamos evitar para cada poco y es que este paisaje es una auténtica maravilla.
Comiendo en Talla na Mara Restaurant
Como era la ya casi la hora de comer, y aquí cierra todo muy pronto, antes de continuar con las visitas del día, nos fuimos a comer.

Buscamos un restaurante. No hay muchos en Harris, pero sí que hay algunos más que en Lewis. Del Talla na Mara Restaurant teníamos muy buenas valoraciones y estaba al lado de una playa. Ideal para comer con vistas. Aunque después tuviésemos que deshacer el camino andado para poder hacer la visita a la playa Seilebost beach, que no nos queríamos perder.
Nos dieron una mesa y nos informaron que para comer sólo tenían sopa del día y sándwich. Fue una desilusión total porque pensábamos comer pescado, pero parece ser que este tipo de platos solo los sirven para las cenas.

Pedimos un menú de sopa y sándwich. La sopa estaba rica, pero el sándwich, además de ser frío no era nada del otro mundo. No como aquel que comimos, hacía unos días en el Cocoa Skye, en Brora Beach.
Seilebost Beach, en la isla de Harris
Después de comer nos fuimos a la playa Seilebost. Si Escocia, o más bien las islas de Lewis y Harris, tuviesen un tiempo mejor, estoy segura que estas playas serían un éxito total. Si me preguntasen por lugares del mundo con las mejores playas, estoy segura que no se me hubiese planteado, en ningún momento, pensar en las playas de Escocia. Pero esta playa, es increíble, y compite, desde luego, con algunas de las mejores playas del mundo. La vimos impresionante y eso que estaba muy nublado, y los colores no son los que deberían. Aún así, la playa es espectacular. No me quiero ni imaginar como se puede ver esta playa en un día soleado.



Dimos unos paseos por la arena. Estaba la marea abajo, o lo suficientemente baja como para que cueste llegar al borde del agua. Bueno, al borde llegamos, pero si fuese un día de baño, aquí, aún no nos podríamos bañar. Tocaría seguir caminando mar adentro.
Aunque teníamos tiempo decidimos no ir hasta la playa Lukenstyre, que queda más o menos justo enfrente de la anterior. La razón es porque queríamos aprovechar para hacer otras cosas, y tampoco sabíamos cuanto tiempo nos iba a llevar llegar al extremo sur de la isla. Había leído que esta carretera no es nada buena y que se tarda su tiempo en llegar. Por ello no le hicimos caso a Google Maps que nos informaba que el tiempo era de tan solo 15 minutos.



Pero esa era la realidad. La carretera es mucho mejor de lo que penábamos y mucho mejor de algunas de las que habíamos recorrido hasta el momento.
El Honesty Box Croft 36
Hicimos una primera parada en un Honesty Box.
Un Honesty Box es una pequeña caseta o puesto sin personal, muy común en todo el país, donde la gente puede coger productos como huevos, dulces, pasteles o flores y dejar el dinero en una caja siguiendo la confianza y la buena fe. No hay nadie vigilando: simplemente tomas lo que necesitas y pagas lo que corresponde, confiando en la honestidad de cada visitante.



Se llama Croft 36, y es uno de los de más fama de la isla de Harris. Y no es para menos. Tiene de todo. Aquí hubiésemos podido comer sin problemas. Tiene refrescos, bocadillos salados, pasteles, fruta y hasta café caliente.
Iglesia de San Clemente, en la isla de Harris
Compramos un par de pasteles por 5 libras y continuamos el camino hasta la iglesia de San Clemente. Aquí se suponía que era el final de la carretera y que tendríamos que volver de vuelta por el mismo camino. Por ello habíamos pensado que a la vuelta, si nos sobraba tiempo, podríamos ir a Lukenstyre Beach. Pero vimos que podíamos continuar y hacer el viaje circular. Eso sí, ya desde aquí se percibía que la carretera era peor. Esta si era el tipo de carretera que pensaba que llevaríamos en el camino de ida. Una carretera estrecha, de un solo carril, con muchas curvas y no en tan buen estado como la anterior pero suficiente para nosotros.

Estuvimos un rato en un mirador y desde ahí nos acercamos a la Iglesia de San Clemente que encontramos cerrada. Sí que pudimos acceder a la parte de los jardines y cementerio pero no a su interior.
Desde aquí vimos que estábamos a una media hora de Tarbert, y que en lugar de ir a la playa que nos quedaba por ver, intentaríamos llegar a tiempo a la tienda de Tweed del pueblo, que además de productos artesanos de Tweed también tiene souvenirs.



Comprando souvenirs en Tarbert.
Cierra a las 5.30 y según nuestras previsiones llegaríamos 30 minutos antes del cierre. Como así fue.

Entramos, echamos un vistazo y yo tenía intención de comprar un bolso de Tweed, pero no vi ninguno que me gustase. Sí que hicimos algunas otras compras y directamente nos fuimos al alojamiento que teníamos reservado para esta noche.

Se trata de una caravana de dos habitaciones situada a 5 kilómetros, unos 12 minutos, del puerto de Tarbert, donde al día siguiente cogeríamos un ferry con destino Uij, en la isla de Skye.
La caravana fue suficiente para pasar la noche, pero no es algo que recomendaríamos, por lo menos para 4 adultos. Las habitaciones son tan mínimas que cuesta hasta meterse en la cama y la habitación de dos camas, además de no tener prácticamente espacio ninguno, si eres adulto y alto, los pies te darán contra la pared o incluso no cogerás en ellas.



Por lo demás estaba muy bien. La parte de la cocina-salón era amplia y menos mal porque tuvimos que dejar las maletas aquí y usarlo a modo de vestidor.
El alojamiento no lo recomendaría, sobre todo si sois, como nosotros, 4 personas. Para una pareja, todavía podría ser, o incluso una pareja con un niño o dos, pero para 4 adultos es muy escaso.
Eso sí, el entorno era maravilloso. Espero poder recuperar todos los videos de esta parte del viaje porque creo que en video se percibe todo mucho mejor de lo que pude sacar en fotos.

Cenando en nuestro alojamiento en Harris.
Como en la isla de Harris no hay muchos restaurantes donde poder comer o cenar, y para cenar mucho menos porque suelen cerrar muy pronto, ya teníamos previsto aprovechar la cocina de la caravana, y tal y como habíamos hecho los días anteriores, preparar una cena en casa.

Esta vez ya no nos quedaba mucho para poder cenar 4, pero entre unas salsas de pesto que aún nos quedaban, un huevo, una lata de atún y un paquete de macarrones que compramos esta mañana en la gasolinera, improvisamos una rica cena. Además, aprovechamos también para terminar algunas cosas y no llevarlas de camino a Skye, ya que esta noche, aunque en la caravana había nevera, no teníamos congelador, y no podíamos congelar las botellas de agua que hacían el frío en nuestra nevera portátil. Así que tomamos todo aquello que no iba a aguantar, como los yogures.

Así, dimos por terminado el día, viendo un par de capítulos de una serie y yéndonos a dormir temprano ya que el despertador iba a sonar a las 5.20 de la mañana.

Viaja con nosotros
Si quieres que te ayudemos a organizar un viaje igual a este o parecido, por libre o con agencia receptiva, o que simplemente te coticemos los hoteles que hayas elegido, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, haremos de tu sueño una realidad.
Callejeando por el Mundo es un blog de viajes propiedad de Viajes Callejeando por el Mundo, agencia con licencia AV-240-AS.