Descubriendo La Molina en Verano

Publicado en: Gerona | 1

panorámica desde el nido de las aguilas la molina

Comenzaba un largo día en La Molina y se haría más largo, mucho más, de lo que nosotros teníamos pensado. Después de haber llegado hasta aquí y haberse cancelado todos nuestros planes, en seguida reestructuramos el planning con ayuda de la recepcionista del Aparthotel Guitart. Así, hoy subiríamos en el telecabina y nos dirigiríamos hasta el Nido de las Águilas. Al bajar recogeríamos las mochilas y en un trayecto de dos horas por una preciosa ruta llegaríamos a Alp donde tomaríamos el tren de vuelta a Barcelona.

 

El día de hoy lo vamos ha repartir en 7 fases:

 

Fase 1: Los Lagos.

 

Después del copioso desayuno de las 8 de la mañana salimos a descubrir La Molina. Nuestra primera intención fue subir en el Telecabina pero como ya suponíamos aún no estaba en funcionamiento, así que como todavía quedaba casi una hora para la apertura nos decidimos a visitar la zona de Los Lagos que nos habían comentado en recepción Preguntamos a una chica que tras meditar un rato nos contesta que vayamos por la carretera. Menudo paseo que nos dimos porque al llegar a los lagos vemos que si hubiéramos subido, desde donde estábamos, una pequeña cuesta ya estaríamos ahí y menuda vuelta que nos hizo dar, pero bueno, vimos el paisaje.

 

los lagos la molina gerona

 

La verdad es que la zona decepciona un poco. No se si es que yo pensaba encontrarme algo como los Lagos de Covadonga o los Lagos de Saliencia, pero el caso es que lo que vimos allí no nos gustó mucho.

 

Dimos una vuelta por los alrededores de los solitarios lagos y empezamos el regreso que nos llevó a penas 5 minutos.

 

 

 

Fase 2: Telecabina.

 

Después de la aventura por los lagos fuimos a sacar las entradas para el Telecabina. El precio: 10 euros por persona, ida y vuelta. Observamos que muchísima gente sube con la bici para bajar en ella.

 

El trayecto es bastante más largo que lo que hicimos en Fuente De, así que el precio se amortiza más. Las vistas, como no podía ser de otra manera, espectaculares.

telecabina en la molina gerona

 

Llegamos al final del trayecto. Nos bajamos y notamos el descenso de temperatura. Ahora solo nos quedaba subir la empinada cuesta hasta el Nido de las Aguilas.

 

Fase 3: El Nido de las águilas.

 

Subir al Nido de las Aguilas es algo que no esperábamos hacer en La Molina. La recomendación de la recepcionista del hotel hizo que decidiéramos ascender hasta aquí y desde luego no se equivocaba. Aguilas vimos pocas, dos exactamente, pero lo que si vimos fueron las espectaculares vistas que teníamos desde el pico más alto. Impresionante es poco.

 

el nido de las aguilas gerona

Después de estar un largo rato en la cima decidimos bajar. Aún nos quedaba un trayecto hasta Alp y no queríamos que se nos hiciera tarde. Volvemos al telecabina y nos vamos al hotel. Recogemos las maletas, nos despedimos de todo el personal que nos han tratado como si fuésemos de casa y empezamos a caminar.

vistas de los lagos desde telecabina la molina

 

Fase 4: Perdidos en el bosque.

 

Empezamos el recorrido por los bosques de la Molina y dirección a Alp con mucha ilusión. Llegamos a la zona de la depuradora de la Molina y no fue nada difícil encontrar la zona de paso hacia el sendero que nos llevaría a Alp. Llevábamos un plano, con multitud de senderos y señales y por indicaciones del hotel debíamos seguir una ruta, la mas corta.

de la molina a Alp gerona

 

No se en que momento no vimos la señal. Nos habían dicho que estaba perfectamente señalizado y que no tendríamos ningún problema. El caso es que cuando llevábamos una hora y media caminando y en principio tendríamos que estar llegando ya a Alp empezamos con las dudas. Y nos surge la primera duda porque estábamos oyendo coches pasar a mano izquierda cuando, en teoría, y según el mapa deberíamos oírlos a mano derecha. Sacamos el iPad, esperamos a que se ubique y … nos damos cuenta que estamos circunvalando la Molina, así que casi no nos habíamos movido del sitio. Damos la vuelta sin saber exactamente donde nos habíamos salido del camino y cuando estábamos llegando casi al inicio de la ruta, Rubén, distingue una señal entre los árboles, de color verde, que indicaba que teníamos que seguir aquella dirección. Cualquiera distingue una señal así. Así que nada, una vez re ubicados, seguimos nuestra ruta, empezando casi 2 horas y pico más tarde el sendero que teníamos que haber seguido.

 

El camino se nos hizo largo, muy largo, pero al fin, tras hablar con un señor que recogía setas, nos indicó que estábamos casi llegando a la altura de Alp. Por fin veíamos el final de nuestra aventura cerca, pero… nunca más lejos de la realidad.

 

Fase 5: Tormenta en la Molina.

 

Dejamos al señor de las setas que ya se iban a casa y poco después empezamos a notar como el cielo se oscure, se pone negro y amenaza tormenta. Seguimos caminando con paso firme y decidido. No creemos que lo más adecuado sea que nos pille la tormenta en medio de bosque. Comienza a llover tímidamente. A lo lejos se oyen los truenos. No podemos tener más mala suerte. Cuando llevábamos una media hora de camino vemos el pueblo de Alp. Menos mal, estábamos llegando. El sendero por el que íbamos se termina y tal y como nos indicó el señor de las setas, llegamos a la carretera general. Ahí, empecé a desesperarme.

 

Fase 6: Llegada a Alp.

 

Teníamos Alp a un tiro de piedra, sin embargo la carretera giraba, y giraba, y volvía a girar y aquello no se acababa nunca. Para colmo de males veíamos la estación de tren, a donde teníamos que llegar, justo al otro lado del puente y otra carretera serpenteante para llegar a ella.

 

alp gerona

 

Fue el momento más crítico de la travesía. No conseguimos llegar al final de aquella dichosa carretera y no conseguíamos llegar a Alp. Al fin llegamos, y con nuestra mala suerte, accedimos a Alp justo por el lado más alejado de la estación del tren. Ahora si que empezaba a llover más fuerte. Seguimos con el camino. Atravesamos el pueblo y  no nos cruzamos ni con una sola persona. Llegamos a la carretera de acceso a la estación y vuelta otra vez con la carretera con curvas. Parecía que no íbamos a llegar nunca. Encontramos un atajo. Menos mal. Y llegamos a la estación. Creíamos que al llegar a la estación podríamos descansar, tomar algo y secarnos. Nunca más lejos de la realidad. La estación estaba abandonada. No había más que un apeadero que por suerte tenía techo. Allí nos quedamos durante una hora hasta que por fin, llego el tren.

estacion de tren alp gerona

 

Fase 7: Nos vamos a Barcelona.

 

Durante tres horas permanecí impasible, quita, inmóvil, sin dar más de mi, sentada en aquel vagón de tren con destino a Barcelona. Parecía que aquel momento no iba a llegar nunca, pero por fin me encontraba sentada, relajada y dispuesta a dormir todo lo que mi cuerpo me permitiera. Así, pase el resto del viaje, un viaje tranquilo y apacible, atravesando Gerona con destino a Barcelona.

 

Pese a toda esta aventura, nuestra visita a La Molina nos encantó. Disfrutamos mucho y me sorprendió, porque yo no creía que aquí, en verano, pudiera haber tantas cosas que hacer y ver.

 

¿Volveremos? No lo se, nos queda bastante lejos y el coste es considerable. Sobre todo para haber pasado una sola noche, pero desde luego el sitio merece la pena.

 

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Un comentario

  1. David y Neus
    | Responder

    Hola María,

    Cuantas peripecias! Tienes razón, La Molina es un sitio un poco alejado para ir una sola noche. Aunque las fotos de las vistas son fantásticas! Solo por eso seguro que valió la pena. Neus ha ido varias veces por allí pero solo en invierno, y nos ha sorprendido ver el paisaje tan verde.

    Saludos

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