Visitamos el Lago Moraine en Banff
Comenzaba nuestro segundo día completo en Banff y en él visitaríamos el famosísimo Lake Moraine. Si el día anterior habíamos visitado el Lake Louise, hoy tocaba visitar a su vecino Lake Moraine. Y os preguntaréis por qué no hemos visitado los dos lagos en el mismo día si es realmente lo que se debería hacer.
La razón no es otra que por comodidad y porque podíamos.

En el artículo anterior ya os contaba cómo para visitar el Lago Louise y el Lago Moraine, tenemos que comprar, con mucha antelación el bus que nos llevaría a éstos dos lagos. Si bien al Lago Louise se puede visitar con tu propio coche siempre y cuando madrugues mucho, el Lago Moraine no tiene aparcamiento, así que sí o sí lo tienes que hacer en bus. O bueno, caminando, ya que le separan 14.3 kilómetros.
Somos Agencia de Viajes con Licencia AV.240.AS.
Todo lo que se publica en este blog se ofrece de forma totalmente altruista, y basado en nuestra experiencia personal.
Confeccionamos viajes para «nuestros viajeros» de la misma manera que lo hacemos para nosotros, totalmente personalizados para cada caso y en algunos casos con una guía de viaje, similar a lo que veis aquí pero totalmente personalizada para cada viajero y actualizada.
Si necesitáis que os ayudemos con la planificación del viaje, no tenéis más que poneros en contacto con nosotros a través del correo
info@viajescallejeandoporelmundo.com
o través del formulario de contacto de la web. Os responderemos lo antes posible. ¡Feliz viaje!
Mis mapas de viaje.
Como siempre, elaboro un mapa de viaje en el que pongo todos aquellos puntos que me parecen interesantes y que me ayudan, tanto en la planificación del viaje como, una vez en destino, con la visita a puntos de interés que me llaman la atención. Colocamos también restaurantes y tiendas, que nos viene bien a la hora de seleccionar qué vamos a comer o cenar ese día.
Os lo dejo aquí y recordad que está configurado a capas, por lo que podéis eliminar capas, como la de restaurantes o rutas, y así os quedará un mapa más limpio.
Y mi guía de viaje a Canadá (y Glacier N.P) en 18 días para que os sirva de base de organización.
Mi video de youtube.
Si eres de los que prefiere verlo a leerlo, aunque ya os digo que se complementan mucho las dos formas, te dejo el video que publiqué en mi otro canal de youtube.
Preparación de la visita al Lago Moraine.
Aunque en un principio la visita al Lago Moraine la íbamos a hacer el mismo día que visitábamos Lake Louise pero por la tarde, el que finalmente tuviésemos dos billetes de bus, hizo que saliésemos de la zona el día anterior para comer en Lake Louise (pueblo) y después visitar el Bow Valley, y así no tener que cargar hasta el lago, en el que íbamos a hacer una ruta, con la mochila con comida. Teniendo dos días de bus, los íbamos a aprovechar visitando los dos lagos en dos días.

Mi idea original para este día, era, además de visitar el propio Lake Moraine, hacer una ruta de senderismo en el parque hasta el Consolation Lakes, que es una ruta de tan solo 6 kilómetros, con 60 metros de desnivel y que se puede hacer en unas dos horas. Finalmente, antes de salir, lo descarté. El cansancio acumulado y un dolor en un dedo de un pie que llevaba arrastrando desde hacía varios días me hicieron tomar esta decisión. Finalmente solo visitaríamos los miradores del Lake Moraine, y por la tarde, al igual que habíamos hecho el día anterior, saldríamos de esta zona para seguir visitando Banff.
Como reservar una plaza de bus a Lake Louise / Lake Moraine.
- Accede a la página web oficial del parque para reserva el bus.
- Aquí puedes ver qué día y a qué hora se abre cada año el acceso a las reservas del bus. Este año, el 16 de Abril de 2025 a las 4 de la tarde, hora de España.
Verás algo así:

- Unos días antes, hay que darse de alta para que el proceso sea más rápido y tener algo más de tiempo para conseguir una plaza en el día y la hora que te interesa.
Debemos hacerlo entrando aquí: Página oficial.
Este año, además, con la facilidad de que te puedes dar de alta con tu cuenta de Google o de Facebook. Otros años solo se podía a través del servicio GKEY, que llevaba algo más de tiempo. - El día que se abra el plazo, unos 10 minutos antes (15:50h en el caso de este año) accede a la web de reservas, en la zona de sign in, introduciendo el usuario y contraseña que se puso en el momento de darse de alta o pinchando en la opción de Facebook o Google, según lo que hayas puesto en su día.

- Comenzar a realizar la reserva. Hay que tener pensado previamente para qué día y para qué horario lo quieres. Ir avanzando en los pasos hasta que llegue el momento en que te avisa de que el plazo aún no se ha abierto. Recordemos que hay que hacer esto unos minutos antes de que se abra. Retroceder al paso inmediatamente anterior, de forma que cuando sea la hora exacta en la que se abre, te meterá en el sistema de reserva y te pondrá a la cola. En mi caso, aún haciéndolo así, cuando accedí a la plataforma tenía 4500 personas delante. Hay que armarse de paciencia y estar pendiente de la página para que no te salte la cola por no estar atento.
- Y listo, una vez seleccionado el día y la hora, procedes a hacer el pago y confirmar la reserva. En mi caso lo hice para dos días distintos, porque el precio es bajo y así si no te apetece hacer los dos lagos en el mismo día, siempre tienes opción de ir al día siguiente. Además, nosotros cogimos bus para dos días porque el tiempo allí es muy cambiante, y si un día puede estar nublado o lloviendo, al día siguiente puede hacer un sol esplendido. Así que de esta manera tendremos más opciones para poder ver los lagos en su máximo apogeo de belleza.
- El bus cuesta 8 dólares por persona (ida y vuelta), unos 5 euros, que si lo comparamos con el coste del parking, todo un chollo.
El punto de encuentro desde donde sale el bus hacia el lago Louise o Moraine, es desde el Park and Ride (lo tenéis situado en el mapa anterior) El parking para dejar el coche en este punto sí que es muy muy amplio y con capacidad para todo el mundo que tenga un billete para el bus a Lake Louise o Lake Moraine. El parking es gratuito.

La forma de uso del billete de bus es la siguiente. A la hora de hacer la reserva no solo debes elegir la fecha en la que vas a coger el bus, debes elegir el intervalo de hora en la que vas a llegar. Por ejemplo, en nuestro caso escogimos de 8:00 a.m a 9:00 a.m. Esto significa que debes canjear tu pase en ese intervalo de tiempo, es decir, podrías llegar a las 9:00 en punto para subirte al bus.
¡Atención!! En cualquier caso hay que pasar por la taquilla para que te validen el pase.

Si vais varios tenéis que tener en cuenta que el billete que te dan validado para subir al bus es uno único para todo el grupo que hayáis sacado el billete.
Y si viajas sin coche, siempre puedes contratar una excursión al Lago Moreine desde Banff o al lago Louise.
Nos vamos al Park and Ride de Lake Louise.
Estábamos alojados en un bonito hotel en Canmore. Desde aquí al parking (gratuito) donde debemos dejar en el coche para tomar el bus hacia el Lake Moraine, tenemos unos 50 minutos por delante. Aprovechamos bien la cocina de la suite de dos habitaciones, para prepararnos un contundente desayuno. A diferencia del día anterior, ya teníamos claro como funcionaba el tema de la hora del bus. Si el día anterior no teníamos claro qué significaba tener un billete para el bus de 8:00-9:00, hoy sabíamos que no teníamos que estar a las 8 en punto para canjear el billete, sino que esa es la hora en la que podíamos canjear el billete pero realmente podíamos subirnos más tarde.
Así que sin tanta presión y sin tanto madrugón, desayunamos tranquilamente y pusimos rumbo hacia el Park and Ride del Lake Louise.

Del Park and Ride al Lago Moraine.
Si el día anterior habíamos hecho esta misma ruta pero bajándonos en el Lago Louise, hoy tomábamos el mismo bus pero continuamos el camino hacia el Lago Moraine directamente. Creo que fue todo un acierto, porque pese a que pensábamos que nos íbamos a encontrar con muchísima gente en el lago, y mucha gente había, no había tanta como el día anterior en Lake Louise. Y es que creo que todo el mundo hace la ruta de los lagos en el mismo día, y la mayoría hacen Lake Louise y continuan a Lake Moraine. Con lo cual, si en vuestro caso particular, vais a hacer los dos lagos en el mismo día, creo que lo suyo sería hacer primero el Lake Moraine y después el Lake Louise.
Al menos esta fue nuestra experiencia.
Cuando me subí al bus, y no justo en ese momento, porque tendría solución, sino cuando llevábamos ya unos kilómetros de recorrido, me doy cuenta que me he dejado la cámara de fotos en el coche. No se en qué estaba pensando en ese momento, pero allí se quedó. Menos mal, que viajamos con móvil y ese, raramente, se nos olvida en ningún sitio. Así que todas las fotos que sacamos este día, son todas sacadas con el móvil.

Mirador del Lake Moraine: Rockpile
Nos bajamos en el parking del Lago Moraine tras dejar atrás el Lake Louise y a un montón de gente que se bajó del bus allí, y directamente, y sin pensar en nada más, nos dirigimos al primero de los miradores y en el que más tiempo estuvimos, porque desde allí las vistas son fantásticas.

Qué hacer en Lake Moraine
Lo mejor de este lago, es contemplarlo, sin más, pero algunas de las zonas que no te puedes perder son:
- Un lugar, cerca del parking, desde el que tomarás altura y tendrás unas bonitas vistas del lago. Se ve sin problema, ya que está antes de llegar al lago, a mano izquierda, y es también el inicio al Consolation Lake Trail.
- También hay un sendero sencillo y perfectamente habilitado al lo largo del lago hasta el otro extremo.
- Realizar el Consolation Lakes Trail, que son 6km con un desnivel de 60 metros y que te llevará unas 2 horas.

Twenty Dollar View: la vista del billete de 20 dólares
Así es como se le llama a este lugar y es que apareció en el reverso de los billetes de 20 dólares puestos en circulación entre 1969 y 1979.
Quizá, la imagen que tenemos desde este lugar, ubicado a tan solo 300 metros del parking y subiendo un desnivel de tan solo 60 metros, sea la imagen más fotografiada de todo Banff y me atrevería a decir, de todas las rocosas Canadienses. Y no es para menos. Podrías pasarte en este sitio horas, contemplando, tan solo esta imagen y a los cientos de turistas que pasan por aquí cada hora.
Esos si, siempre encontrarás lugares donde sentarte, olvidarte de todos y de todo, y abstraerte en la contemplación de tan increíble imagen.

Un paseo por el lago Moraine.
Además de subir al mirador Rockpile, también es obligatorio acercarse hasta los pies del mismo lago, donde verás un montón de barquitas amarradas y es otro de los sitios más fotogénicos de Lake Moraine.
Además, justo en este punto se encuentra Moraine Lake Lodge, donde puedes aprovechar, como hicimos nosotros, para sentarte en una de las mesas de su terraza y tomar un café con vistas al lago.
Unas dos horas fue el tiempo total que estuvimos en el Lago Moraine. Al no haber hecho la ruta al Consolation Lake, el tiempo aquí se nos agotó enseguida. Además, como habíamos hecho el día anterior en el Lago Louise, queríamos salir pronto de esta zona, recoger el coche y comer en algún sito bonito del parque. Así que, hacia las 12 de la mañana, dimos por concluida nuestra visita al Lago Moraine.
Buscando un sitio donde comer en Bow Valley
Regresamos al parking, y tomamos un bus directo al Park and Ride de Lake Louise, donde recogimos el coche y me cercioré de que, efectivamente, mi cámara se había quedado en el coche y no en el hotel de Canmore.
Nuestra intención para el día de hoy, y a diferencia de lo que hicimos el día anterior, era buscar un sitio para hacer un pic nic en medio de la naturaleza. Por ello, decidimos, que una vez más íbamos a recorrer el Bow Valley completo y buscar un sitio habilitado para comer.
El Bow Valley, es la antigua carretera que unía, y aún sigue uniendo, Lake Louise con la población de Banff. A día de hoy, ésta es una carretera escénica, que durante las horas nocturnas está cerrada al tráfico, para dar su lugar a la vida salvaje y que puedan cruzar la carretera sin peligro de que un coche les quite la vida.
Esta carretera, sobre todo al atardecer, es otro de los puntos habituales para poder ver osos. Así que siempre es un placer pasar por ella.
Una parada larga en la Curva de Morant.
El día anterior habíamos visto, por los pelos, pasar el tren por este icónico lugar, dado a conocer por la famosísima foto capturó, en este mismo punto, Nicholas Morant, fotógrafo oficial de la Canadian Pacific Railway.
Cuando pasamos por este punto, vimos a un montón de gente parada, cámara en mano, o trípode colocado, y decidimos parar, suponiendo que supiesen que a esta hora iba a pasar el tren.
Aparcamos el coche y nos dirigimos hacia el punto en concreto. Casualmente había una pareja de españoles a los que les preguntamos y nos comentaron que llevaban más de una hora y media esperando y que esta vez el tren no había pasado. Les estuvimos contando que en el día de ayer habíamos tenido mucha suerte, aunque no llegamos a capturar la locomotora entera, pero si el tren. Como no hay horarios fijos en el que el tren, que es de mercancías, pasa, pues no queda otra que esperar.

Como llevaban ya más de una hora y media, y nosotros no teníamos prisa, decidimos esperar a ver qué ocurría. Teníamos la esperanza de que el tren no tardase mucho en pasar, pero… cuando llevábamos más de 45 minutos de esperar y viendo que había gente allí que llevaba casi 3 horas esperando, decidimos continuar el camino.
E hicimos bien, porque recorrimos todo el Bow Valley, hicimos la parada para comer, y en todo este tiempo el tren no pasó.
Comiendo en pleno Bow Valley.
Esta vez, hicimos nuestro picnic de medio día en algún punto de Bow Valley, rodeados de árboles, viendo parte de las vías del tren, y con el río fluyendo al otro lado.
Tras la comida, continuamos recorriendo todo el Valle del río Bow, y en esta ocasión tampoco hubo suerte y no pudimos ver ningún oso, por más que nuestros ojos se iban esforzando en ver algo entre tanto árbol.
Al finalizar el trayecto y viendo que teníamos al lado el pueblo de Banff, decidimos ir a pasar parte de la tarde hasta allí. Al fin y al cabo todavía no lo habíamos visitado como se merece. Además, y pensando que teníamos que disfrutar un poco del pueblo, decidimos pasar la tarde aquí y además, aprovechar también para cenar antes de volver a Canmore.

Parking gratuito de Banff.
Tal y como habíamos hecho el primer día que pasamos por Banff, aparcamos el coche en el parking gratuito que hay a la entrada, justo al lado de la estación del tren. El camino hacia el centro está señalizado con marcas por el suelo. Así que no hay pérdida posible. Es más fácil que pierdas el coche aquí y no sepas donde lo tienes aparcado, que perderte para ir al pueblo.

Un paréntesis en Elk & Oarsman Restaurant & Bar
Hacía un calor endemoniado en Banff. Bueno no solo este día, sino durante todos los días que llevábamos de viaje desde que habíamos llegado a las Rocosas Canadienses. Y cuando llegamos a Banff decidimos, antes de nada, entrar en algún sitio a tomar algo fresco. Y bueno, el algo fresco acabó siendo un cóctel, que nos sentó de lujo.

Además, aprovechamos para pedir algo para picar, y lo hicimos con unas patatas a la trufa, aunque más bien eran unas patatas con queso a la trufa. Estaban de muerto, para que engañarnos.

El restaurante es precioso, además. Tiene una decoración increíble, al más puro estilo canadiense, y también tuvimos suerte que había aire acondicionado, que además estuvimos en la parte de arriba con unas increíbles vistas de Banff y de todo el círculo de montañas que lo rodean.
Pagamos por 4 cócteles y el plato de patatas, 44 dólares, unos 35 euros. Ni tan mal.
Un paseo por Banff.
Estuvimos toda la tarde paseando por Banff, admirando la ciudad en sí que es digna de fotografiar por cada uno de sus costados. No hay un solo sitio que no sea precioso e increíble. Llama tanto la atención » el dónde» está ubicado, que te quedas embobado mirando hacia todos los lados. Este coqueto pueblo, en el que de telón de fondo tiene las rocosas Canadienses, bien merece una tarde de paseos tranquilos y relajados.

Entramos en todas y cada una de las tiendas que encontramos. Daba igual si eran de ropa, de zapatos, de souvenirs o de lo que fuese, jabones incluidos. Y sí, compramos mucho. Creo que fue el día que más compras hicimos de todo el viaje. La tranquilidad es lo que trae.

Regreso a Canmore y la decisión de dónde cenar.
Como llevábamos toda la tarde en Banff, habíamos paseado por todas y cada una de las calles de su centro, decidimos que ya que teníamos tiempo, regresar a Canmore, darnos una buena ducha y decidir qué hacer para cenar. Al fin y al cabo teníamos Canmore a 18 kilómetros de Banff, que tampoco es que sea mucho, y dado que era nuestro última noche, que no nuestro último día en esta zona, decidimos regresar un poco más tarde a Banff y cenar aquí.
Cuando dieron las 8 de la tarde, decidimos buscar un sitio donde cenar y ese sitio acabó siendo un restaurante de un hotel de Banff.

Cenando en el The Meetball de Banff
Casi como por casualidad acabamos cenando aquí. Lo que nos llamó la atención, básicamente, fue el nombre del restaurante «Meetball» (albóndigas). Así que tras echar un vistazo por fuera y ver que parecía estar todo ok, entramos y pedimos.
Nos dimos cuenta que era un restaurante de un hotel, y que además la gente que lo frecuentaba no eran precisamente jóvenes, pero aún así, nos quedamos. Pensamos, la verdad, que iba a ser mucho más caro, pero como he comentado a lo largo de este diario, en este viaje a Canadá comimos mejor y más barato que en ninguno de los que hayamos hecho por EEUU.


Y para no desmerecer el nombre del restaurante, y ya que lo habíamos escogido precisamente por esto, 3 de nosotros pedimos «Elk Meetballs», albóndigas de ciervo canadiense. No os podéis imaginar lo buenísimo que estaba el plato.
Pagamos por 3 platos de Elk Meelballs, uno de Raviolis, una foccacia, dos limonadas, una cerveza de jengibre y una cerveza normal, con las propinas incluidas, 152 dólares, 102 euros (25 euros por persona).
Atardecer en Vermillion Lakes.
Todavía no dimos por concluido el día y aprovechando que al salir de cenar, estaba cayendo el sol, decidimos dar una última oportunidad a Banff para que nos mostrase algún oso. Nos dirigimos a otra de esas zonas donde es frecuente avistarlos, en la Vermillion Lake Road. La recorrimos entera, muy despacio, intentando ver osos o cualquier otro animal. Pero tampoco hubo suerte. Eso si, el Vermillion Lake nos mostró un espectacular atardecer, y eso que había bastantes nubes.

Las fotos son del móvil.
Última noche en Canmore.
Era la última noche que pasaríamos en este bonito hotel de Canmore, aunque no era nuestro último día en el Parque Nacional Banff. Así que hoy tocaba volver a hacer las maletas. Pero, aprovechando que teníamos lavadora y secadora en el apartamento, y que al día siguiente no teníamos tanta prisa en salir, decidimos hacer una gran colada y lavar todo aquello que teníamos sucio. Así nos llevábamos toda la ropa de la maleta limpia a casa.
Así lo hicimos, pusimos la lavadora y la secadora, y nos acostamos sabiendo que al día siguiente tendríamos que hacer la maleta, pero con toda la ropa limpia.

Viaja con nosotros
Si quieres que te ayudemos a organizar un viaje igual a este o parecido, por libre o con agencia receptiva, o que simplemente te coticemos los hoteles que hayas elegido, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, haremos de tu sueño una realidad.
Callejeando por el Mundo es un blog de viajes propiedad de Viajes Callejeando por el Mundo, agencia con licencia AV-240-AS.