Parque Nacional Bako diluviando.

Publicado en: Asia, Borneo, Malasia | 16

Aquella tarde, tomando un café en una mesa en la terraza del único restaurante que hay en el Parque Nacional Bako, me lamentaba por la mala suerte que estábamos teniendo con el tiempo. El Parque Nacional Bako era uno de esos lugares que desde el principio consideras imprescindibles. Llegar a aquí me hacía una tremenda ilusión y el diluvio que nos encontramos difuminó un poco todo lo que yo tenía pensado que me iba a aportar este parque. Sin embargo, allí mismo, pensando y meditando, llegué a la conclusión de que definitivamente tiene que llover. Si no lloviese, no existiría ese entorno, esa selva tan virgen, tan verde, tan exuberante, tan salvaje. Así que habíamos visitado el parque en unas condiciones normales, es decir, en condiciones de lluvia, de la lluvia que hace que ese entorno se mantenga así.

kuching sarawak malasia

 

De Kuching al Parque Nacional Bako.

 

Lunes 7 de Marzo de 2016

 

Nos despertamos en el hotel Tune Waterfront de Kuching. La noche no la habíamos llevado muy bien. Empezamos a oir llover, más bien diluviar, a partir de las 3 de la mañana. Cuando sonó el despertador a las 6, no sabía que hacer, estaba un poco desesperada. Seguía diluviando y nuestra intención era coger el primer bus de la mañana con destino al Parque Nacional Bako, a las 7 de la mañana.  Al final, tal y como estaba el tiempo, decidimos tomar el desayuno con mucha tranquilidad y llegar al bus más tarde, sin prisas. Bajamos a desayunar. Teníamos el desayuno incluido en el hotel, sin embargo, no fue de lo que más nos apeteciese comer en ese momento (arroz, huevos, salchichas…). Yo me recreé con el café, que dicho de paso estaba exquisito. Y mientras degustaba aquella maravilla iba mirando como la lluvia dejaba paso a un tímido sol. Así que recogimos todo, fuimos a por las mochilas (las que íbamos a dejar en el hotel, y la mochila con lo mínimo para pasar dos días en Bako), hicimos el check out, dejamos las mochilas en una sala destinado a ello y salimos a buscar la parada del bus.

 

Poco antes de salir de viaje, descubrí que no hacía falta acudir a la estación de autobuses de Kuching, la que está dentro de la ciudad, para coger este bus con dirección a Bako, ya que éste pasaba por Jalam Tunky Abdul Rahman, es decir, por la calle paralela al río y que teníamos a unos 100 metros del hotel. Nos venía de maravilla. Salimos hacia esa calle, y vimos la parada, que no parece tal. Aproveché para sacar unas fotos del entorno del río y aquí empecé a notar que la cámara no iba bien. Empezó a fallar.

 

Hacia las 8:10 de la mañana cogíamos el bus rojo que nos llevaría a Bako. Estaba contenta, había dejado de llover. Pero no pasaron ni 15 minutos desde que abandonamos Kuching, cuando el diluvio universal volvió a desatarse.

 

Cuando llegamos a Bako, el pueblo, 45 minutos después de nuestra salida de Kuching, no nos atrevíamos a bajarnos del bus. Había sido tan optimista cuando vi que dejaba de llover, que no habíamos traído el impermeable, así que mientras yo corría hacia el lugar de recepción del Parque Nacional Bako, Rubén corría en dirección contraria hacia unas tiendas donde pudo comprar dos impermeables de estos en forma de bolsa de basura, que sí, impiden que te mojes por el agua de lluvia pero te quedas empapado de tu propio sudor. Esto no transpira.

bako pueblo sarawak malasia

Pagamos la entrada al parque, 20RM, y pagamos el bote que nos tendría que llevar hasta él (40 RM, ida y vuelta) y esperamos pacientemente a ver si amainaba un poco el tiempo y algún barquero se atrevía a salir con aquel estado del mar y del tiempo. Pasó casi una hora, cuando viendo que aquello no tenía pinta de cesar, nos subimos a una barca. El trayecto no fue cómodo ni fácil. La barca iba a bastante velocidad y el impacto de las gotas de agua sobre el cuerpo eran como balas. A mitad de camino la barca tuvo que reducir la velocidad, aquello era ya insoportable. Esto hizo que, al menos, dejara de sentir todo el cuerpo dolorido.

 

Nos bajamos en la playa central de Bako unos 45 minutos después. Pusimos los impermeables a secar, nos pusimos las botas y fuimos a hacer el check in. Esta noche la pasaríamos aquí, en el interior del parque.

 

Los alojamientos dentro del parque son básicos, pero dado que es el único sitio donde te puedes quedar a dormir, las reservas se tienen que hacer con meses de antelación. Nosotros fue lo primero que hicimos cuando tuvimos claro que visitaríamos Borneo, reservar esta noche en Bako. No podíamos usar la habitación todavía ya que era muy temprano, así que dejamos la mochila allí, en recepción y empezamos una de las primeras rutas: la 5 y la 6, es decir la que nos llevaría a Padam Besar y Padam Kecil.

Antes de partir hay que anotar que vas a hacer estas rutas por si te pasase algo y no regresases antes del anochecer, así saldrán a buscarte. Dado como estaba el tiempo mejor no arriesgarse y que se te olvide anotarlo en la libreta.

 

Nada más salir del centro y pese a la que estaba cayendo, vimos nuestro primer mono narigudo o Proboscis. Estos monos son endémicos de la isla de Borneo, así que si les quieres ver en libertad, solo los encontrarás aquí. Este parque, además, posee una de las familias más amplias de mono proboscis, y verlos aquí es muy fácil, motivo por lo que la mayoría de la gente que viene al Borneo Malayo se acerca a este parque.

proboscis parque nacional bako kuching malasia

 

Padam Besar en el Parque Nacional Bako (Ruta 5)

 

Empezamos la ruta desde el centro de información del parque. La primera vez que tuve que meter un pie totalmente en un charco, lo tuve que pensar varias veces, pero  desde que tienes los pies totalmente mojados, y el agua no es tan fría como imaginabas, entonces ya no importa. Dejas de distinguir si vas por zona seca o si el agua de te llega a encima de los tobillos.

parque nacional bako kuching malasia playa

El primer tramo de la ruta discurre por terreno llano, pero pronto el terreno empieza a coger desnivel y rápidamente ascendemos, como podemos, entre raíces de árboles, escaleras que parecen cascadas, cascadas por todos lados.

 

El trayecto no fue cómodo ni fácil. Hacer esta ruta en condiciones normales (sol y calor) tampoco lo debe ser, pero de esta manera, intentando avanzar, apartando ramas, intentando que una cascada de agua no te llevase por delante, luchar contra las corrientes, tampoco lo fue.

 

Llegamos a la zona más alta donde hicimos un alto en el camino, intentando proteger un poco más la cámara, cámara que no habíamos utilizado todavía. No nos atrevíamos a sacarla. Intentamos hacer algún vídeo, que os pondré al final del texto, pero incluso grabar no resultaba muy fácil dada la intensidad de la lluvia que caía.

Llegamos a Padam Besar cuando el agua caía con tanta intensidad que prácticamente no vimos nada. Sacamos unas fotos con la GoPro, grabamos un poco y decidimos continuar la ruta. A ver si conseguíamos acabar con “esta tortura”.

ruta 5 parque nacional bako malasia borneo

Hasta ese momento no fui consciente de donde estábamos, en la selva primaria de Borneo, ni que estábamos rodeados de bichos, serpientes, arañas… todo tipo de insectos repulsivos que a mi tanto asco me dan, pero estar, estaban. Me di cuenta de que me había picado ¿una araña? en un muslo y me dolía bastante.

Retrocedimos hasta el punto de intersección con la ruta 6, la que nos llevará a Padam Kecil.

 

Padam Kecil en el Parque Nacional Bako (Ruta 6).

 

Había visto bastantes fotos en internet de esta playa, y la verdad es que me hacía una tremenda ilusión llegar a ella y con lo  que lo que nos encontramos nada tiene que ver con lo que yo tenía en mi cabeza: esa playa más que paradisíaca en el medio de un entorno natural totalmente virgen. Lo que nos encontramos fue una playa de agua marrón, revuelta por el efecto de la lluvia intensa, y nada apetecible para el baño (bueno, tampoco lo recomiendan por la presencia de medusas y otros animales venenosos).

Os dejo un vídeo del día:

 

Mi desilusión se hizo aquí más que patente, y aquí, mirando en dirección al Sea Stacks, esa roca tan famosa que se ve al final de la playa, me lamenté por la mala suerte que estaba teniendo. Ni una foto, ni una imagen que mostrar, nada, solamente la desolación de encontrarme en este sitio, al que tantas ganas tenía de llegar y no ver más que agua. Apenas podíamos abrir los ojos, con lo que poco podíamos ver. Aquí la cámara (sí, intenté sacar alguna foto en estas condiciones) dejó de funcionar. No es que se hubiese mojado, es que no soportó la elevada humedad del entorno y dejó de enfocar y de sacar fotos. La cosa iba de mal en peor.

 padam-kecil-parque-nacional-bako-malasia

 

El regreso

 

Regresamos de nuevo a la zona de entrada del parque. Habíamos invertido unas 4 horas en hacer todo el trayecto (ida y vuelta) y estábamos calados hasta los huesos.

 

Como ya teníamos prepara nuestra cabaña, nos fuimos a cambiar y a hacer uso de la instalación. La habitación es básica, pero más que suficiente para pasar una noche en el parque. Son amplias, eso sí, y lo que más me disgustó de todo fue el baño, que no inspiraba mucha confianza.

Tras cambiarnos de ropa y sentir de nuevo que en nuestro cuerpo había algo más que agua, salimos hacia el restaurante para comer.

 

Aquí fue donde me enfrenté por primera vez, a los precios del Borneo Malayo y aquí fue donde sucedió algo que me afectaría durante el resto del viaje:

 

Escogimos algo de la poca comida que quedaba ya en el “self Service” del restaurante del Parque. Ya quedaba poco y lo poco que quedaba estaba algo frío, pero bueno, es lo que tiene llegar a comer pasadas las dos de la tarde (eso, en estos países, es muy tarde). Los pocos noodels que conseguimos comer estaban de muerte, y el resto, bastante bueno para ser comida de batalla. Pagamos por comer 7 RM (1.57 euros) cada uno, y 1.5 RM por el café (que, siguiendo con el criterio del que habíamos tomado en Kuching, estaba buenísimo). Bueno, pues al ver que comer nos había costado 7RM y un café 1.5RM, me dije: “vale, ya me he hecho con los precios, solo tengo que asimilar euros a RM para saber si algo es caro o barato”. No se si entendéis lo que quiero decir: Si una comida en España puede costar 7 euros y en Borneo, 7RM, y si un café en España puede costar 1.5 euros y en Malasia, 1.5RM, la equiparación era inevitable. Aquí fue donde cometí mi gran error.

 

Tomaba el café en la terraza del restaurante, mientras me lamentaba. Pero lamento a lamento el sol fue saliendo, y así, cuando decidimos volver a salir a pasear, un tímido sol intentaba salir por el horizonte. Había dejado de llover y a mi cámara le estaba sentando bien los primeros rayos de sol. Eso sí, empezaba a soltar humedad por todos lados. Lo más visible, por la pantalla, donde actualmente tenía una enorme mancha de humedad. Pero pude sacar algunas fotos, al menos algo era algo.

 

Ruta hacia Paku Beach (Ruta 3).

 

Íbamos a hacer esta ruta porque nos habían comentado que hacia el amanecer y el atardecer es donde más probabilidades, junto con Sapi, de ver monos narigudos o Proboscis. Y no me iba a ir de Bako sin ver alguno más.

proboscis parque nacional bako borneo malasia

Nada más salir al sendero, justo delante de los alojamientos del parque, vimos ya uno, all que no le debimos hacer mucha gracia y nos dio la espalda. Un poco más adelante, y siguiendo por el sendero de los alojamientos, vimos una familia, el padre, la madre y dos bebes. Estuvimos un rato allí, observándoles, porque en ese momento no había nadie por los alrededores, solo nosotros y ellos, con lo que se sintieron más cómodos y esta vez sí que nos enseñaron su cara. Que maravilla y que pena, que pese a ser una especie que solo hay en esta parte del mundo, esté en peligro de extinción por la creciente desaparición de la selva.

 

El resto del camino estuvimos acompañados por un extensa familia de monos, que nos iban abriendo paso, eso sí, alguno se sintió amenazado por nuestra presencia y nos enseñó los dientes.

mono parque nacional bako borneo malasia

monos parque nacional bako borneo malasia

En el resto del sendero hacia Paku no vimos ni un proboscis más, eso sí, vimos algún que otro cangrejo ermitaño que nos hacen mucha gracia y algún cerdo barbudo, que dicho de paso, también nos hizo gracia.

ruta paku parque nacional bako borneo malasia

cangrejo ermitaño parque nacional bako borneo malasia

cerdo barbudo parque nacional bako borneo malasia

Aquí, al salir el sol, fue cuando por fin pudimos escuchar el ruido de la selva. Ensordecedor, variado, distinto a lo conocido, ahora sí, era consciente de que estaba rodeada de animales, bichos y demás familias.

playa parque nacional bako boreno malasia

Regresamos al centro antes de que empezase a anochecer. No nos queríamos quedar a oscuras en el medio de la selva y queríamos cenar y prepararnos para nuestra primera salida nocturna (esta salida tiene coste, 10RM por persona)

 

Estuvimos un rato descansando, mientras yo intentaba curarme la mordedura de la araña con algo que me aliviase. Busqué en el botiquín, encontré una crema y la usé. No me sirvió de mucho, pero sí para darme cuenta de que no podía tocar con nada en la zona y que mejor pantalón largo que corto para que el reborde no me diese directamente en la zona.

 

Después de cenar, unas barritas y unos frutos secos que llevábamos en la mochila, nos dirigimos a la recepción para esperar por la salida nocturna guiada.

 

Visita nocturna por Ulu Assam en el Parque Nacional Bako (ruta 3)

 

He de confesar, que esta vez y a diferencia de lo que viví en el amazonas peruano, no pasé tanto miedo ni me sentí tan mal en la noche de Borneo. Es cierto que fui muy mentalizada para pensar que nada  me podía pasar y que tenía que estar tranquila y relajada para poder disfrutar del momento. Claro que esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero bueno, que creo que esa mentalización de meses, surtió efecto y no me sentí tan mal. También puede ser, que en esta salida nocturna, íbamos más gente que en aquella en la Reserva Tambopata de Perú.

tarantula parque nacional bako borneo malasia

rana parque nacional bako borneo malasia

araña parque nacional bako boreno malasia

bicho parque nacional bako borneo malasia

La salida me gustó, mucho, hicimos el sendero que va desde el Centro HQ, hacia Ulu Assam, donde vimos muchas arañas, incluso un bebé de tarántula, que si su tamaño era como era no me quería ni imaginar como sería su mamá, así que mejor no saberlo y seguir el camino.

Aquí también fui consciente por primera vez de donde nos encontrábamos ya que a escasos metros de nuestra cabaña de madera había esto:

vibora parque nacional bako borneo malasia

 

Una vez de vuelta, nos fuimos a acostar. El día había sido largo y, pese a todo, productivo. Al día siguiente queríamos ver el amanecer así que debíamos descansar para poder madrugar.

 

 

Gastos del día

 

  • Bus a Bako: 3.5RM (0.79 euros)
  • Traslado al PN Bako, ida y vuelta: 40RM (8.99 euros)
  • Entrada al parque: 20RM (4.49 euros)
  • Comida en el parque: 7+1.5RM (1.91 euros)
  • Excursión nocturna: 10 RM (2.25 euros)

 

Total gastos del día: 18.43 euros

 

Si quieres leer el diario completo: Borneo en 14 días.

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16 Comentarios

  1. Wow, menudo día y que chulada de rutas, lástima del mal tiempo al principio del día pero veo que esto no os desanimó y hicisteis la ruta igual. Por cierto, ¿te dio más problemas la picadura de la araña? Arghhh

    Un abrazo!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Hola Anna, pese al mal tiempo y a no poder disfrutar del entorno como se merecía, al menos no nos paramos e intentamos hacer lo mismo que si el día fuese soleado (solo que con peores fotos, jeje).

      Un saludo y gracias por pasarte.

  2. David
    | Responder

    Empezamos bien !!!! muy chulo todo, a pesar del diluvio!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Si, la verdad que el diluvio se hizo pesado pero lo mejor es continuar el camino y que nada te pare (además, teniendo en cuenta que el agua no es igual de fría que en Asturias, pues sin problema porque acabásemos calados).

  3. jordi (milviatges)
    | Responder

    Madre mía, menudo chasco de día que pillasteis! La verdad es que los senderos son muy guapos y ver langures y prosbocis una chulada. Pero entre el aguacero y el cabreo con la cámara…pues vaya. Lo del tour nocturno nosotros no lo hicimos, pero caramba…si que eres valiente! Yo no se si sería capaz…
    Un beso guapi!

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad, Jordi, que creo que este año en Borneo, perdí un poco el sentido con el tema de los bichos. yo no se si fue por el aguacero que me nubló totalmente el sentido o qué,pero la realidad es que lo llevé bastante bien, aunque tuve mis cosillas pero bueno.

      Besos.

  4. Que mala suerte tenéis con la lluvia en los viajes! A mi me desanima un montón cuando llueve, y estar en un lugar tan especial y no poder disfrutarlo al 100% en una lástima! Y la foto de la serpiente junto a la cabaña, que miedo! No hubiese dormido en toda la noche si la veo yo! Por cierto, la foto preciosa! 😉

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad, Laura, es que la lluvia nos persigue, pero bueno, como estamos acostumbrados a nuestra Asturias no queda otra que resignarse y tirar pa´lante 😉

  5. […] el día da para hacer muchas cosas. El primer tramo de esta ruta es coincidente con la ruta hacia Padam Besar y Padam Kecil, que habíamos realizado el día anterior. Esta vez el tiempo se estaba portando y pudimos disfrutar […]

  6. […] de autobuses y no podíamos perder tiempo. Aunque las caminatas de los días precedentes en el Parque Nacional Bako se hacían notar, sabíamos que esto era mucho más importante que descansar. Para eso ya […]

  7. ANGEL DAVID
    | Responder

    Hola!

    Queremos ir 4 días a Borneo, alguna recomendación de itinerario?

    Llegaremos desde Singapur o Kuala Lumpur, saben si hay vuelo?

    • Maria Garcia
      | Responder

      Pues solamente que no os movais de Kuching. En 4 días da para moverse poco así que alrededor de Kuching teneis muchísimas cosas que hacer para esos 4 días. 😉 Y sí, hay vuelo desde ambas ciudades.

  8. Nur
    | Responder

    Holaaa! que aventura! me estoy leyendo todo el diario!
    primero de todo gracias por toda la info que dais! estoy tomando muchas notas! 🙂 justo estoy programando mi viaje a la misma zona de Borneo y en fechas parecidas! estoy atacadaa 😀 a ver que tal el tiempo…
    Tenia una duda existencial ahora….comentas que para ir al parque mejor reservar habitación con antelación. La verdad que no sabemos en que fechas vamos a estar justo en Kuching…por eso no queríamos reservar. Crees que si lo hacemos unos días antes serà suficiente? no es temporada alta…por eso no estava muy preocupada hasta que he visto tu comentario XD
    Tb quería saber si con una noche es suficiente en el parque o mejor dos…
    Muchas gracias !! voy a seguir leyendo vuestra experiencia!

    • Nur
      | Responder

      aaah se me olvidaba…la reserva la haces a través de alguna pagina en especial? del parque me refiero?
      Graciaas!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Hola Nuria, pues verás, lo de reservar con antelación suele ser habitual en estos sitios y es lo que se recomienda siempre. No hay mucho alojamiento dentro del parque (ya ves que nosotros en Mulu que tambien queríamos alojarnos dentro fue inviable y eso que lo preparamos con bastantes meses de antelación) así que no se que decirte, porque puede que llegues y no tengas sitio o puede que si. Nosotros estuvimos en Marzo y creo que la cabaña que teníamos al lado estaba libre, así que igual no tienes problema, pero claro, yo eso no lo se. Sí que recomiendan reservar con mucho tiempo. Con una noche yo creo que es suficiente, la verdad es que nosotros pateamos de lo lindo y e hicimos muchas rutas. Si puedes hacer dos noches, pues irás con más tiempo, pero vamos que con una noche es suficiente.

      Saludos.

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