Un día de arrozales y templos del Oeste de Bali.
En el día de hoy tocaba recorrer la parte Oeste de Bali. En principio teníamos algo que debíamos ver o hacer sí o sí, pero llevábamos el planning muy abierto, de forma que si tardábamos poco en ver las cosas, veríamos más y si tardábamos más, sin prisa pero sin pausa, pues veríamos vemos.

Esto, en este tipo de viajes, es fundamental, llevar el planning así, dejando un poco al tiempo lo que vamos a hacer o ver. Evidentemente teniendo algunos lugares que debemos de ver porque son esenciales en el viaje. Entre ellos, Tanah Lot y por eso íbamos a empezar por ahí.
Viaje con Vosotros
Este «Viaje con Vosotros a Indonesia en 18 días» se desarrolló tal y como lo estáis leyendo durante el mes de Agosto de 2024, en uno de los viajes que realizamos bajo el concepto «Viaje con Vosotros». Desde hace años ofrecemos la posibilidad a nuestros lectores, seguidores de redes sociales y clientes de la agencia de viajes a acompañarnos. Y este fue nuestro Sexto «Viaje con vosotros».
Si quieres realizar un viaje similar o parecido a este, consulta las fechas de salida regular o si lo prefieres, pídenos un presupuesto para un viaje en privado a un país que estoy segura que te sorprenderá. Organizamos viajes a medida, con guía, sin guía, con una agencia local o por libre.
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Aquella mañana nos levantamos temprano. Estábamos muy relajados después de la sesión de masajes que recibimos en la tarde de ayer, y del día tranquilo que habíamos tenido. Así que era hora de ponerse en marcha y empezar a descubrir lo que Bali nos tenía que ofrecer.
Cuando nos sentamos a la mesa en el restaurante del hotel en el que nos estábamos alojando, ya tenían preparado todo nuestro desayuno. Cada tarde-noche, debíamos elegir dentro de unas opciones aquello que queríamos cada uno para desayunar: opciones de diferentes frutas, diferentes zumos, diferentes tipos de huevos, tostadas…. y sobre todo, café, muy necesario para empezar el día y despertarnos.
Muy puntual teníamos a nuestro guía en español, que nos iba a acompañar estos días, preparado y listo para empezar a disfrutar de la isla de Bali. Nos subimos todos a la furgoneta y pusimos rumbo a nuestro primer destino del día: Tanah Lot.
Mis mapas de Indonesia.
La mayoría de todos los lugares y sitios visitados, tanto en Ubud o Bali, como en todo el viaje, están puestos en «Mi mapa de Indonesia con Vosotros». Es una forma mejor de ubicarse en cuanto a lo que vimos e hicimos en Ubud este día.
Tanah Lot, «Tierra en el Mar»
¿Y porqué era tan esencial visitar este templo? Quizá este templo sea como un emblema de la isla. Es uno de los más visitados y además, de lo más fotografiados. Y no es para menos, ya que se encuentra situado en una diminuta roca frente a la costa.
Su nombre significa Tierra en el Mar, y no puede ser más acertado.

Además, llegar a Tanah Lot es muy fácil y cómodo, no lo es tanto otras zonas o templos de esta misma isla. Se encuentra estratégicamente colocado a unos 40 minutos de Ubud y más o menos lo mismo de la zona de Kuta y Jimbaran. Queríamos empezar por aquí, además, porque por ser uno de los templos más visitados, se suele llenar de turistas y peregrinos, y muchas veces la visita se hace incómoda, sobre todo al atardecer. Es por ello, que para evitar grandes colas, preferimos visitarlo a primera hora de la mañana.

Tras el desayuno, nos subimos a la furgoneta y recorrimos los algo más de 30 kilómetros que separan Ubud de este templo. El tráfico a estas horas de la mañana ya era intenso y es que es lo que tiene esta isla, que tiene casi más motos y coches, que personas. Así que, pese a no estar muy lejos, el tiempo que se invierte es mucho más de lo que crees. Ese es otro de los motivos por los que el madrugón viene bien.

Durante el camino vamos viendo este paisaje típico balinés, con arrozales, aldeas, y todo lleno de templos quemando incienso. El olor, tan característico de Bali, llega incluso con las ventanillas cerradas ¿O será más bien que tu mente te la está jugando? El olor de Bali es también muy peculiar y te acompaña allá a donde vas.
Sabias qué….? Tanah Lot
- Fue fundado en el S. XVI por el sacerdote hindú Danghyang Nirartha y es uno de los 7 templos situados en el mar que protegen la isla espiritualmente. Se dice que están construidos de forma que desde cada uno se ve el siguiente, formando así una cadena de protección.
- Según la leyenda, Nirartha tuvo una visión divina y construyó el templo en este lugar para honrar a Dewa Baruna, el dios del mar.
- En la base del templo hay un manantial de agua dulce, algo curioso dado que está rodeado de agua salada. Los locales creen que tiene propiedades curativas
- Aunque se puede caminar hasta la base del templo, el acceso al interior está restringido exclusivamente a los practicantes del hinduismo balinés.
- Durante festividades como el Odalan (aniversario del templo, celebrado cada 210 días), Tanah Lot se llena de peregrinos, música gamelán, danzas tradicionales y ofrendas coloridas.
Consejos para la visita:
- Ve al amanecer o al atardecer: la luz transforma el paisaje en pura magia.
- Consulta la marea: solo se puede caminar hasta el templo cuando está baja.
- Respeta las ceremonias: son momentos sagrados para los locales.
- No te pierdas el templo Batu Bolong, a pocos metros, también sobre el mar.
Llegamos al templo, y antes tan siquiera de divisarlo, quisimos inmortalizar el momento, sacando una primera foto de grupo ante el portalón de la entrada.

Aquí mismo, tras pasar la puerta, divisamos el templo sobre la roca. A estas horas, la marea estaba alta, y el mar un poco embravecido, por lo que era imposible llegar hasta él. Esta es otra de las peculiaridades de este templo, y es que con la marea baja, puedes acceder al templo, mientras que si la marea está alta tocará alquilar un barquito para llegar o conformarte con las espectaculares vistas que hay desde el mirador.
Este templo es un lugar importante para los balineses y lugar de peregrinación. Es por ello que vimos muchas ofrendas.
Las ofrendas en Bali.
Son pequeñas canastas hechas con hojas de palma en las que se colocan pequeñas flores, arroz y varitas de incienso. Las suelen colocar en altares de los templos pero también te las puedes encontrar en cualquier otro sitio. Frente al templo, sobre el muro, en tierra firme, había muchos de ellos.

Estuvimos largo rato contemplando el paisaje. Había bastante gente ya a estas horas en el templo, pero es algo normal, ya que además de estar en temporada alta, estamos en la festividad de los muertos de Bali y había mucha gente, cada día, en cada templo.
El sitio es mágico en todos los sentidos, ya que desde cada uno de los miradores, contemplando el mar, el azote de las olas contra el templo, te olvidas de todo el mundo y solo percibes lo que tienes al frente: el sonido del mar, el olor a incienso y los colores intensos que rodean todo el templo.

Plantación de café y especias
Una forma de complementar la visita a Tanah Lot es visitar una granja de plantación de café, donde además de conocer cómo se produce de forma artesanal, nos enseñarán distintos tipos de especias que se producen en Bali y haremos una cata de cafés y tés.

No todo lo que podemos hacer en Bali es ver templos y arrozales. En Bali también se produce café y especias, y esto es lo que íbamos a hacer hoy. Gran parte del grupo son cafeteros y una de sus inquietudes era poder visitar una plantación de café. Ya habíamos visto cafetales en nuestro paso por Sulawesi, y habíamos aprendido mucho sobre variedades, tipos y sabores. Había llegado el momento de ver, de primera mano, como es una plantación de café artesanal.

Cuando entramos en la granja me llevé una gran sorpresa. Por alguna razón me imaginaba algo mucho más grande, mucho más industrial y mucho más impersonal. Pero nos encontramos con un local de madera, rodeado de arbustos y vegetación, por donde se había trazado un pequeño camino de tierra que íbamos siguiendo lentamente, mientras un guía local nos explicaba qué era cada una de las plantas de especias que encontrábamos en el camino.

Nos enseñaron clavo, la vainilla, la cúrcuma, el jengibre y la canela, y nos dieron la explicación de cómo cada una forma parte de la medicina tradicional balinesa y de su cocina milenaria.
Cata de café y té. Jati Wangi Luwak Coffee
Personalmente el té no me gusta, pero el café me encanta.

Nos sentamos en un local de madera, suspendido sobre la tierra y rodeado de selva. Había llegado el momento de probar distintos tipos de cafés y de tés. Cada uno con un nombre, cada a uno con un sabor y cada uno con sus peculiaridades.
No era la primera vez que hacíamos una cata de café. Hace unos años, cuando hicimos aquel increíble viaje por el Sur de Tanzania en 19 días, pasamos por una plantación de café, mucho más industrial y más grande que en la que estábamos ahora mismo, y allí también hicimos una cata a nivel profesional. Pero lo que vivimos aquí en Bali, era otra cosa. Básicamente era probar café, cada uno a su estilo, a su manera, sin tecnicismos. Simplemente probar, y degustar.

Probamos un montón de tipos de cafés con gustos muy distintos y peculiares, e incluso me animé con algún té, y por supuesto, el famoso Kopi Luwak, el café más caro del mundo, elaborado a partir de granos digeridos por civetas.
Nos explicaron que este tipo de café en Bali se produce de forma respetuosa con las civetas, de forma ética y no sometiéndolas a encierro.

Antes de irnos hicimos algunas compras de café, y más de uno se animó con el té, y no tanto por su sabor, o por llevarte algo de esta granja, sino por lo que significa el que muchas veces nos olvidamos de que los viajes no son solo kilómetros y lugares, sino sensaciones, aromas y sabores, y aquel día fue lo que nos llevamos con nosotros, un poquito de Bali en forma de café.

Jatiluwih Rice Terraces
No era la primera vez que visitaba estos arrozales pero sí era la primera vez que me metía de lleno en ellos. Dejamos la furgoneta aparcada en una zona en la que, como no, habían proliferado los restaurantes turísticos y el parking para coches. Y empezamos a caminar.

Nada más acceder al primero de los miradores se me olvida todo lo anterior. Me parece tan bonito que me cuesta imaginar que un lugar así exista en el mundo. Y si, no es la primera vez que veo arrozales (los hemos visto en Sapa y los hemos visto aquí, hace años, en Bali) pero es la primera vez que me siento así. Ante una maravillosa estampa que es difícil de olvidar.


Y no es por esta belleza por lo que ha sido, en 2012, declarado patrimonio de la Humanidad de la Unesco, sino por su sistema de irrigación tradicional Subak que se practica desde el siglo IX y que combina espiritualidad y sostenibilidad, ya que no se utilizan ningún tipo de pesticida químico y se convierten así en un ejemplo de agricultura ecológica y respeto por el medio ambiente.

Ocupando más de 600 hectáreas sobre la ladera del monte Batukaru, Jatiluwih, son la mayor extensión de terrazas de arroz de Bali, donde se cultivan 5 tipos de arroz, entre ellos el arroz rojo de Bali.

Comiendo con vistas
Tras el paseo, donde perdí la noción del tiempo y no tengo ni idea del tiempo que estuvimos caminando, decidimos que era el mejor momento para comer, antes de continuar el camino. Como había comentado había un montón de restaurantes en la zona y decidimos elegir uno de ellos. Aunque solemos evitar este tipo de restaurantes, en este momento, era lo mejor. Tenían dos tipos de comida: o tipo buffet o a la carta. En mi caso preferí comer a la carta y la verdad, es que para estar en un sitio tan turístico, no estuvo mal.

Pura Ulun Danu Beratan
Después de almorzar en la zona de Jatiluwih, nos subimos a la furgoneta para continuar hacia el norte, rumbo al templo flotante de Pura Ulun Danu Beratan, uno de los más icónicos de Bali. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos, pero 45 minutos de entretenimiento constante.

La carretera se mueve entre colinas cubiertas de vegetación tropical, pasando por aldeas donde los niños juegan junto a los arrozales y donde cada poco emerge un templo entre la vegetación. Desde la ventana, el paisaje cambia lentamente: los campos de arroz dan paso a bosques de bambú, plantaciones de clavo y nubes que parecen descender desde las montañas.
A medida que ascendemos, el aire se vuelve más fresco y húmedo y en algunos momentos pensamos, que tal vez necesitábamos traer algo más de ropa, pero simplemente, la temperatura bajó unos grados, que en aquel momento, incluso agradecimos.

Ubicado en la región montañosa de Bedugul, a orillas del lago Beratan, este templo es uno de los más fotografiados de Bali. Se encuentra a unos 1.200 metros sobre el nivel del mar, de ahí que el clima sea algo más húmedo que en el resto de la isla y que se noten unos grados menos.
El complejo está formado por varios templos, pero el más famoso es el que parece estar flotando sobre el lago y no es para menos. Este templo está dedicado a Dewi Danu, la diosa del agua, muy venerada por los balineses, ya que el lago Beratan es una fuente muy importante para el sistema de irrigación Subak del que hablamos antes.

Rodeado de jardines floridos, montañas cubiertas de niebla y el espejo tranquilo del lago, lo convierten en esa imagen tan icónica de Bali.
Leke Leke Waterfall
En nuestro camino de regreso hacia Ubud hicimos una última parada. No podíamos regresar aún si visitar las Leke Leke Waterfall. Llegamos a una aparcamiento donde un cartel de madera indicaba que estábamos en el lugar correcto, el acceso a las cascadas Leke Leke. Desde aquí nos quedaba aún una caminata de unos 15 minutos, donde todo el rato vamos escuchando el caer del agua. Poco a poco sentimos que la tenemos cada vez más cerca. Atravesamos un puente de Bambú y al fin, llegamos.

Leke Leke Waterfall se trata caída de agua espectacular de unos 30 metros, que dejaba una especie de rocío en el ambiente. La cascada cae sobre una piscina natural donde te puedes bañar.
Tuvimos que resguardar todo aquello que queríamos que no se mojase. Pero ahí estábamos, dispuestos a disfrutar de este lugar mágico y de postal, donde nos pudimos sacar, sin problema, 1000 fotos. Aunque había gente la visita se hacía cómoda, ya que no había tanto turismo como vimos en otras zonas de Bali.


Aquí dimos por concluida nuestra visita para este día en Bali. Empezaba ya a oscurecer y era momento de regresar al hotel donde nos esperaba una buena ducha, y una buena cena.
Cenando en el hotel, pidiendo en Grab
El día había sido largo e intenso y la verdad es que nos apetecía poco salir a cenar al centro de Ubud. En estos momentos lo que necesitábamos era un poco de tranquilidad, sentarnos todos juntos, disfrutar de la compañía y las buenas conversaciones sin ruido de fondo. Así que tomamos la decisión de repetir la cena del día anterior. Esto es, pedir mediante la aplicación de Grab, cada uno lo que le apeteciese y cenar en el hotel.
Ya el día anterior habíamos pedido permiso para poder utilizar las mesas del restaurante del desayuno del hotel, y no nos pusieron problema ninguno. A cambio consumíamos lo poco que podíamos pedir en el hotel: cervezas y refrescos. Esta noche, algunos pidieron comida japonesa, otros típica de Bali y algunos más repitieron con la pizza. Así estuvimos largas horas de conversación, donde la cena dio paso a las galletas, las pipas y otros frutos frescos mientras disfrutábamos de la buena compañía.
Así, dimos por concluido un intenso día de visitas en Bali, pero teníamos que irnos a dormir ya que tocaba volver a madrugar para realizar una de esas actividades que son de las más esperadas del viaje: Paseo por Bali en Volkswagen clásico y hacer rafting por el río Ayung. Aquello prometía, y mucho.

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