Menu
Diario de viaje Ecuador y Galápagos en 18 días

Caminata al Volcán Sierra Negra en Isabela.

El segundo día en Isabela amaneció con un plan que debe estar presente en cualquier visita a la isla: la caminata hacia el Volcán Sierra Negra. Después de un primer día dedicado a visitar el Centro de Crianza Arnaldo Tupiza y a ponernos en el contexto de dónde estamos, hoy tocaba adentrarnos en el interior de la isla para asomarnos a una de las calderas más grandes y activas del archipiélago.

volcan sierra negra isabela galapagos (2)

El volcán Sierra Negra domina el sur de Isabela con una de las calderas más grandes y activas de Galápagos —un cráter elíptico de entre 7 y 10 kilómetros de diámetro, formado por un extenso volcán en escudo que ha registrado múltiples erupciones a lo largo de la historia, incluida la destacada actividad de 2018, cuando se abrieron varias fisuras y flujos de lava alcanzaron la costa norte de la isla. Su superficie, cubierta por lavas jóvenes y campos fumarólicos como Minas de Azufre, revela un paisaje en constante transformación que permite observar de cerca los procesos que moldean el archipiélago.

Viaje con Vosotros

Este «Viaje con Vosotros a Ecuador en 18 días» se desarrolló tal y como lo estáis leyendo durante el mes de Agosto de 2025, en uno de los viajes que realizamos bajo el concepto «Viaje con Vosotros». Desde hace años ofrecemos la posibilidad a nuestros lectores, seguidores de redes sociales y clientes de la agencia de viajes a acompañarnos. Y este fue nuestro Séptimo «Viaje con vosotros».

Si quieres realizar un viaje similar o parecido a este, consulta las fechas de salida regular o si lo prefieres, pídenos un presupuesto para un viaje en privado a un país que estoy segura que te sorprenderá. 

Info@viajescallejeandoporelmundo.com

viajes-con-vosotros-banner-web

Somos agencia con licencia AV.240.AS

A diferencia del resto del diario de viaje, en el que os contaba, básicamente mi primer viaje y en cuadros de color todo aquello que había sido distinto en el segundo, en este artículo lo haré al revés y el motivo lo descubriréis con la lectura.

Tomando decisiones sobre la caminata al Volcán Sierra Negra.

El día anterior habíamos estado intentando reestructurar la excursión al Volcán Sierra Negra. Nuestra guía, nacida en Isabela, había estado hablando con otros guías y con gente de la comunidad, y todos coincidían en lo mismo: en las últimas semanas, las probabilidades de ver despejada la caldera eran muy bajas por la mañana y aumentaban considerablemente por la tarde.

Intentamos cambiar la visita para hacerla después de comer, pero fue imposible encontrar transporte. Al final tuvimos que asumir el plan original: salir a primera hora de la mañana.

Cuando me levanté, antes incluso de ir a desayunar, lo primero que hice fue mirar por la ventana en dirección al volcán. No estaba completamente despejado, pero al menos no llovía como el día anterior.

Me preparé para bajar a desayunar. Tenía las botas limpias y listas, pero preferí bajar en sandalias para estar más cómoda y ponérmelas justo antes de salir. Ese fue mi gran error del día.

Trayecto desde Puerto Villamil al inicio de ruta al Volcán Sierra Negra.

Nos subimos a la furgoneta, propiedad del dueño de nuestro hotel, que una vez más nos acompañaría en esta aventura. Dejamos atrás el pueblo y nos adentramos en el interior de Isabela mientras nuestra guía, Mafer, nos explicaba la formación de la isla, sus volcanes y su vegetación.

trayecto en coche al volcan sierra negra isabela galapagos (1)

Iba concentrada en su explicación, que a estas alturas del viaje casi me sabía de memoria: no era la primera vez que hacía esta excursión ni que visitaba Isabela. En un momento dado bajé la mirada y me di cuenta de mi gran error: no llevaba las botas puestas. Creo que todo lo que pensé en ese instante se reflejó en mi cara, porque Mafer interrumpió su relato de inmediato para preguntarme qué pasaba. Lo único que se me ocurrió fue quitarme una sandalia y mostrársela. Como ya había confianza, se echó a reír, y terminamos riéndonos todos.

trayecto en coche al volcan sierra negra isabela galapagos (3)

No era la primera vez que me pasaba algo así, así que no me preocupé demasiado. Era mi segunda visita al volcán y conocía bien el trayecto. Tenía claro que, si el terreno estaba seco, podría hacerlo sin problema, seguramente más pendiente de los bichos que del barro. Si estaba húmedo y se ponía a llover, tendría que dar la vuelta, pero sabía que había una caseta donde podía esperar sin complicaciones. Así que no me desanimé.

Isabela, el escudo volcánico de la islas Galápagos.

Isabela es un ejemplo excepcional de vulcanismo en escudo dentro de un punto caliente oceánico. Su característica forma de caballito de mar se debe a la coalescencia de seis grandes volcanes basálticos —Ecuador, Wolf, Darwin, Alcedo, Sierra Negra y Cerro Azul— que crecieron de manera independiente sobre la dorsal de Galápagos hasta que sus flancos se unieron. Todos ellos permanecen activos salvo volcán Ecuador, cuyo colapso estructural generó una caldera abierta hacia el oeste y marcó el fin de su actividad eruptiva.

MAPA ISALBELA GALAPAGOS

La isla se encuentra sobre la parte más joven y caliente del hotspot, lo que explica su alta tasa de erupciones históricas, la presencia de calderas someras y extensos campos de lava pahoehoe y aa que evidencian procesos eruptivos recientes. Esta estructura compuesta tiene consecuencias directas en la biogeografía: cada volcán funcionó durante milenios como una unidad aislada, separada por flujos de lava jóvenes, pendientes abruptas y zonas áridas difíciles de cruzar. Como resultado, especies de baja movilidad —especialmente las tortugas gigantes— quedaron confinadas en cada volcán, dando lugar a linajes diferenciados con morfologías propias. Isabela es, por tanto, un laboratorio natural donde la geología activa, la juventud del sustrato y el aislamiento intrainsular han generado una diversidad biológica única dentro del archipiélago.

Esto viene a explicar lo que habíamos visto ayer en el Centro de Crianza Arnaldo Tupiza, donde nos mostraron las distintas especies de Tortuga Gigante de Galápagos que existen en Isabela.

El cambio de paisaje según se asciende

El trayecto desde Puerto Villamil hacia el punto de acceso al Volcán Sierra Negra empieza dejando atrás las calles tranquilas del pueblo. La carretera asciende de forma suave al principio, bordeando las últimas casas y las zonas agrícolas donde la humedad es más evidente que en la costa. A medida que ganamos altura, el paisaje cambia rápido: los manglares y la vegetación costera quedan atrás y aparecen pastizales, pequeñas fincas y árboles cubiertos de líquenes, señal de la influencia de la garúa. La carretera, estrecha y de asfalto irregular, avanza entre lomas verdes que contrastan con los campos de lava oscura que asoman en algunos tramos, recordándonos que toda la isla es un territorio volcánico joven.

trayecto en coche al volcan sierra negra isabela galapagos (2)

Conforme nos acercamos a la zona alta, la humedad aumenta y la niebla empieza a aparecer en forma de nubes bajas que cruzan la carretera. El ambiente se vuelve más fresco y el paisaje más cerrado, con matorrales densos y suelos oscuros que delatan la presencia de lavas antiguas cubiertas por una capa fina de suelo fértil.

trayecto en coche al volcan sierra negra isabela galapagos (4)

Finalmente, tras unos veinte minutos de ascenso, la carretera termina en un pequeño claro habilitado como aparcamiento. Allí se encuentra la caseta de control, una construcción sencilla de madera donde los guías registran la entrada y explican las condiciones del sendero.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (1)
Primer grupo antes de empezar la caminata

Comienzo del sendero al Volcán Sierra Negra.

Nos bajamos de la furgoneta y, aunque el día parecía algo más prometedor que el que habíamos vivido quince días atrás, la realidad se impuso en cuanto empezamos a caminar: la temperatura era baja y la niebla lo cubría todo. Íbamos bien equipados —botas para quienes las llevaban, agua y chubasquero— porque aquí el tiempo cambia sin previo aviso y nunca sabes qué te vas a encontrar en la zona alta.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (4)

La niebla era tan densa que por el momento parecía que estaba lloviendo ligeramente.

No habíamos llegado aún a la parte más estrecha del sendero, ese punto donde abandonamos la pista de tierra para subir directamente a la caldera, cuando el cielo empezó a abrirse y salió el sol.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (5)

Pájaro Brujo (o Mosquero de Galápagos)

Uno de los primeros pájaros en el que nos fijamos justo al inicio del sendero de ascenso al cráter fue el Pájaro Brujo. En esta segunda ocasión tuve la sensación de que esta pareja estaba aquí permanentemente ya que en mi primera visita al Volcán, hacía unos 15 días, los habíamos visto casi en el mismo lugar.

pajaro brujo isabela galapagos volcan sierra negra (3)

El pájaro Brujo, es conocido científicamente como Pyrocephalus nanus. Es una de las aves más emblemáticas del archipiélago, presente en la mayoría de las islas y adaptada a bosques de scalesia y arbustales. Los machos exhiben un plumaje rojo brillante con alas negras, mientras que las hembras muestran tonos amarillos y gris‑marrón, una diferencia marcada que facilita su identificación .

A pesar de su amplia distribución, el pájaro brujo enfrenta amenazas severas, especialmente el parásito Philornis downsi, cuyas larvas se alimentan de la sangre de los polluelos, causando altas tasas de mortalidad en los nidos. También sufre la presión de ratas, gatos y perros introducidos, que depredan huevos y crías. Estas amenazas han llevado a la especie a un estado vulnerable, con poblaciones reducidas en islas como Santa Cruz y extinciones locales documentadas en Floreana

pajaro brujo isabela galapagos volcan sierra negra (5)

A partir de este momento, el sendero se hace más estrecho y la vegetación más exuberante. Dejamos atrás la pista forestal para subir, casi directos, hasta el cráter del volcán.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (2)
Primer grupo

El camino se hace cada vez más empinado y cada vez somos menos conscientes de que estamos en la ladera de un volcán. En este último tramo de apenas 1 kilómetro es donde se gana la mayor elevación de toda la ruta, y es el tramo más exigente.

Durante todo el trayecto vamos viendo algo que ya habíamos visto, hacía unos días, en la isla de Santa Cruz, los bosques de escalesia. La Scalesia cordata, es un árbol endémico que forma bosques muy localizados en el sur de Isabela. Este género es considerado el equivalente vegetal de los pinzones por su capacidad adaptativa, y en Sierra Negra se han identificado poblaciones pequeñas pero saludables.

escalesia volcan sierra negra galapagos (2)

A medida que se asciende, el sendero atraviesa áreas donde la vegetación se mezcla con cultivos y especies naturalizadas, especialmente en los alrededores de antiguas fincas. Aquí aparece la naranjilla (Solanum quitoense), una planta introducida que prospera en suelos húmedos y sombreados. Aunque no es nativa, se ha vuelto común en zonas agrícolas de Isabela y convive con arbustos locales.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (6)

Pasamos un buen rato observando la convivencia entre los árboles endémicos y la vegetación introducida, y también el impacto evidente que muchas de estas especies foráneas ejercen sobre la flora local.

escalesia volcan sierra negra galapagos (3)

La Naranjilla (Solanum quitoense). 

La naranjilla llegó a Galápagos como planta introducida y, con el tiempo, se ha asentado en varias islas archipiélago, especialmente en zonas agrícolas donde encuentra sombra, humedad y suelos ricos. Aunque no forma parte de la flora nativa, hoy es común verla en los bordes de caminos y en claros del bosque húmedo de las partes altas.

En Isabela, su presencia es especialmente visible en el flanco sur del Volcán Sierra Negra, donde sus hojas grandes y aterciopeladas destacan entre el matorral.

Allí se ha asentado con rapidez y hoy convive con la vegetación local, convirtiéndose en un ejemplo claro de cómo las especies introducidas han ido ganando terreno en estas partes de la isla.

La Caldera del Volcán Sierra Negra

Cuando el camino empezó a suavizarse y la pendiente dejó de exigirnos tanto, la vegetación también cambió: los árboles quedaron atrás y el matorral se volvió más bajo, más abierto, dejando entrever cada vez más cielo.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (9)

Fue entonces cuando todos intuimos que el cráter estaba cerca. Algunos, entre los que me encontraba, avanzábamos en cabeza del grupo, y ese pequeño adelanto hizo que la primera visión del Sierra Negra me llegara de golpe.

La inmensidad del cráter, tan inesperada después del túnel verde de la subida, me dejó completamente paralizada. Quince días antes había vivido aquí algo casi opuesto a lo que veía ahora, y quizá por esa razón, me quedé tan impresionada.

volcan sierra negra isabela galapagos (6)
Maria José en el Volcán Sierra Negra

La experiencia vivida en Volcán Sierra Negra 15 días atrás.

La subida al Sierra Negra aquel día tenía algo de irreal. La llovizna fina nos acompañó desde el inicio, empapando la ropa sin llegar a convertirse en lluvia, y la humedad lo envolvía todo. A medida que avanzábamos, la niebla se hacía más densa, hasta el punto de borrar cualquier referencia del paisaje. Sabíamos que nos acercábamos al cráter porque el camino se abría ligeramente, pero más allá de eso no había ninguna señal.

sendero volcan sierra negra galapagos isabela (3)

Cuando por fin llegamos al punto donde, en teoría, debería desplegarse la inmensidad del volcán, lo único que encontramos fue una pared blanca, que no dejaba ver absolutamente nada. No había contornos, ni sombras, ni siquiera una insinuación del borde. La sensación era extraña: sabíamos que estábamos ante uno de los cráteres más grandes del mundo, pero la niebla lo había borrado por completo. Y en ese contraste —entre lo que debería ser visible y lo que no lo era— se me quedó grabada como la peor experiencia del viaje.

volcan sierra negra isabela galapagos (1)

Y conviene recordarlo: los viajes —igual que la vida— son así. Pueden sorprenderte de formas distintas cada día, incluso cuando repites un destino, como era mi caso: misma ruta, distintas experiencias. Nada es igual: cambian las circunstancias, cambian las personas con las que te cruzas y también quienes te acompañan. Por eso ningún viaje se repite realmente. En esta ocasión, el tiempo no jugó a nuestro favor y nos regaló uno de los días más planos de toda la ruta.

volcan sierra negra isabela galapagos (11)
Primer grupo en Volcán Sierra Negra

El Volcán Sierra Negra.

El Sierra Negra es uno de los volcanes más singulares de Galápagos y una pieza clave para entender la geología de Isabela. Forma parte de la cadena de volcanes escudo que dieron origen a la isla, y su cráter — de unos diez nueve kilómetros de largo y 7 de ancho— está considerado uno de los más grandes del mundo en su tipo.

Asomarse al cráter del Sierra Negra en un día despejado impresiona por lo simple y lo rotundo que es. No hay un paisaje complejo que describir: lo que aparece frente a ti es una inmensidad oscura, una depresión gigantesca que ocupa todo el campo de visión y que cuesta abarcar de una sola mirada. Me recordaba bastante a lo que había sentido, ya en dos ocasiones, en el cráter del Ngorongoro en Tanzania.

volcan sierra negra isabela galapagos (7)

El fondo, cubierto por capas de lava solidificada, parece quieto, pero tiene algo de inestable, y te hace pensar que hace nada estuvo en movimiento. Las grietas, las líneas irregulares y los tonos negros y rojizos nos indican que este lugar está aún vivo, aunque ahora permanezca en silencio.

«En Isabela, cada dos años, la tierra late»

Una de las frases que más habíamos escuchado desde que llegamos a Isabela fue que en esta isla “erupciona un volcán cada dos años” y quisimos saber qué hay de cierto en esto. Ningún lugar mejor que al borde de la caldera para escuchar, de la voz de Mafer, la historia sobre los volcanes de Isabela.

isabela mapa volcanes galapagos

Isabela es una isla que tiene forma de caballito de mar, formada por la unión de 6 cráteres, siendo uno de ellos, el que forma la boca del caballito, el volcán Ecuador. Este volcán se llama así porque justo por él pasa la línea del Ecuador. Este volcán colapsó hace unos años, quedando solo visible un semicírculo. El resto de los volcanes, a día de hoy, son totalmente activos y en Isabela se dice que cada dos años erupciona uno sin saber cual de ellos lo hará.

Esta frase aunque no es exacta, sí refleja una realidad: la actividad volcánica en Galápagos es constante. La isla está formada por la unión de cinco volcanes activos —Wolf, Darwin, Alcedo, Cerro Azul y Sierra Negra— y, sumando a Fernandina, forma uno de los conjuntos volcánicos más activos del planeta. Con tantos volcanes en un espacio tan reducido, no es extraño que cada pocos años alguno entre en erupción, alimentando esa percepción local de que la actividad es casi constante. Pero la realidad científica es más matizada: cada volcán sigue su propio ritmo, con intervalos que pueden ir de una década a varias, y aunque el Sierra Negra es uno de los más inquietos, su promedio ronda los quince años entre un episodio y otro. Lo que sí es cierto es que no se puede saber cuál será el siguiente en activarse. Los científicos detectan señales —sismos, deformación del terreno, cambios en los gases—,pero no existe una predicción exacta.

escalesia volcan sierra negra galapagos (1)

Esa mezcla de conocimiento y misterio forma parte de la identidad de Isabela: una isla joven, en construcción permanente, donde el paisaje cambia con cada erupción y donde la vida cotidiana convive con la certeza de que, bajo los pies, nada está en calma.

Llegado a este punto, y aunque la realidad científica diga una cosa, siempre la cultura y los dichos locales tienen un cierto sentido, por ello quisimos saber cuánto hacía de la última erupción de un volcán en Isabela.

volcan sierra negra isabela galapagos (9)

El volcán Wolf, en el extremo norte de la isla, fue el último en entrar en erupción, el 6 de enero de 2022, con varios flujos de lava avanzando por su flanco suroriental. Antes de eso, la erupción más reciente había sido la del Sierra Negra, en junio de 2018, uno de los volcanes más activos y vigilados del archipiélago. Así que como ya habían pasado los dos años, en cualquier momento alguno de ellos despertaría. Esperábamos que no fuese el volcán Sierra Negra y justo en este momento en el que estábamos.

Dando un paseo por el borde de la caldera

Como el tiempo acompañaba, nada que ver con lo que habíamos vivido 15 días atrás, decidimos dar un paseo por el borde del cráter. A lo largo del sendero que recorre el cráter del volcán vamos viendo como la vegetación se mantiene. Arbustos bajos, que en ocasiones superan el tamaño de una persona y no nos dejan ver la inmensidad del cráter. El sendero por momentos se aleja y en otros se va acercando hasta el límite de la caldera. No encontramos en nuestro paseo ningún otro sitio desde el que se viese mejor que desde donde estábamos al principio, así que, con mucha pena, decidimos dar la vuelta. El paseo no nos había mostrado nada nuevo.

volcan sierra negra isabela galapagos (10)

Desde el punto en el que estábamos se veía, a lo lejos una zona de color amarillo. Es la zona conocida como «Las Minas de Azufre».

Las minas de Azufre del Volcán Sierra Negra.

En el flanco occidental del Sierra Negra se encuentra la zona conocida como las minas de azufre, un área geotérmica activa que forma parte del sistema volcánico del propio cráter. Allí, el calor interno del volcán sigue escapando a través de pequeñas fisuras, generando fumarolas y depósitos de azufre que tiñen el terreno de tonos amarillos. Es uno de los pocos lugares de Galápagos donde la actividad volcánica superficial se observa de forma tan evidente, y por eso su acceso está regulado.

volcan sierra negra isabela galapagos (5)

La ruta hacia las minas de azufre parte del mismo sendero que conduce al borde del cráter del Sierra Negra, pero continúa unos kilómetros más hacia el oeste, en dirección al volcán Chico. Es un recorrido regulado por el Parque Nacional y solo se puede hacer con guía autorizado. En total, la caminata suele cubrir entre 14 y 16 kilómetros (ida y vuelta), dependiendo del punto exacto donde se inicie y del tramo final que se recorra entre las fumarolas. El tiempo total varía entre 5 y 6 horas, combinando tramos sencillos con otros más irregulares sobre lava reciente. La parte final es la más exigente: el terreno se vuelve más áspero y aparecen las primeras señales de actividad geotérmica —grietas calientes, olor a azufre y depósitos amarillos— que anuncian la llegada a la zona activa.

volcan sierra negra galapagos
Segundo grupo en Volcán Sierra Negra

Quizá, algún día, regresemos a Isabela y lleguemos a las Minas de Azufre del Volcán Sierra Negra.

El regreso a Puerto Villamil.

Pero era hora de poner punto y final a nuestra visita a la Caldera del Volcán Sierra Negra y regresar a Puerto Villamil, donde la tarde de hoy la teníamos libre y la íbamos a aprovechar para pasarla en la playa.

En el punto de encuentro nos estaba esperando el dueño del hotel con su furgoneta y nos sorprendió con una bolsa de naranjas cultivadas en su propiedad. Nos vinieron de lujo para reponer fuerzas, líquidos y abrir boca, ya que en nada estaríamos comiendo en Puerto Villamil.

comida isabela galapagos (4)

Comiendo en El Dorado.

La comida de hoy también la teníamos incluida en el viaje y es que es la mejor forma de no perder tiempo cuando estás haciendo otras actividades, y además cuando somos muchos para buscar dónde hacerlo. En esta ocasión teníamos la comida reservada en El Dorado, un restaurante situado en pleno centro de Puerto Villamil, justo al lado de la Iglesia.

Fiesta de la Virgen del Cisne (Primer grupo)

Si en el segundo viaje la comida fue una comida más, tranquila, en el centro del pueblo, lo que vivimos este día con el primer grupo fue algo muy distinto. Cuando llegamos a Puerto Villamil después de la, pasada por agua, visita al Volcán Sierra Negra, nos encontramos con pueblo vestido de gala y continuando con la fiesta del día anterior.

vigen del cisne isabela galapagos

Si el día anterior ya habíamos visto bailes y actuaciones locales, lo de hoy tenía más que ver con un momento de juegos entre los lugareños. No voy a describir al completo lo que vivimos aquí porque fue un poco surrealista todo, y algunos juegos un poco raros y difíciles de encajar en según qué tipo de personas. Pero es cierto que volvimos un poco a la niñez, con juegos como «las sillas musicales», «gallinita ciega», … Estuvimos mucho rato antes de sentarnos a comer viendo cómo jugaban, grandes y pequeños, y Pepe decidió que después de comer, parte de su tarde la invertiría también aquí. Estaba disfrutando como nadie.

Café y postre en Isabela Cofee-Odisea Craft Beer

Mientras Pepe se quedaba formando parte de las celebraciones del pueblo, los demás fuimos en búsqueda de un lugar donde tomar un café. Era el primer día, después de muchos de viaje, en el que no teníamos ningún plan concreto para la tarde. Era el primer día en el que teníamos la tarde libre y aunque habíamos decidido ir hasta Concha de Perla para volver a meternos al agua y hacer snorkel un rato, aún era temprano y teníamos tiempo para todo.

cafe isabela galapagos

Nos fuimos a una cafetería que no nos quedaba muy lejos de nuestro hotel, el Cofee-Odisea Craft Berr, que ya os había contado en el artículo anterior, relativo al segundo grupo, que ya había probado esta cafetería, y la había probado este día.

Allí, además de tomar un buen café, aprovechamos para tomar algo dulce, ya que el postre que nos habían dado, aún siendo dulce (gelatina de fresa), nos resultó escaso.

Tras este momento de calma, paz y degustación, nos fuimos a cambiar de ropa, a buscar a Pepe y a alquilar equipo de snorkel para la tarde y nos dirigimos a Concha de Perla, dando un paseo por el pueblo.

Tarde en la playa.

Con el segundo grupo, sin embargo, nuestro plan de tarde fue algo distinto. Parte del grupo decidió descansar un rato en la habitación. Llevábamos 16 días sin descanso, algunos prefirieron relajarse un rato. Otros salimos por la tarde con intención de dar un largo paseo por la playa, y buscar un sitio donde desplegar las toallas y darnos un baño.

En realidad, no quedamos como tal. Cada uno salió cuando quiso y nos fuimos reencontrando por la playa. Bueno, yo al estar sola en la habitación sí había quedado con Silvia, Maria José y Mailen, que salimos a la vez y nos encontramos en la playa con Myriam y Chema.

Y allí, en medio de aquella extensa playa, pasamos parte de la tarde, disfrutando del sol, del mar y de las iguanas marinas que pasaban por allí de cuando en cuando.

playa puerto villamil ecuador galapagos (3)

Cuando ya tuvimos bastante baño de agua y sol, seguimos recorriendo la playa y nos fuimos hacia unas rocas donde estuvimos entretenidos viendo como las iguanas se metían en el mar, nadaban, se cambiaban de posición, salían a tomar un poco el sol. Algo, desde luego, muy llamativo y algo que hasta ahora tampoco habíamos visto en el viaje. Allí nos reencontramos con Goretti y Vito, y poco después con todo el resto del grupo.

playa puerto villamil ecuador galapagos (2)

Segundo día de Snorkel en Concha de Perla (Primer grupo)

A diferencia de lo que había pasado el día anterior en Concha de Perla, esta vez me propuse ser fuerte y no meterme al agua. Aunque la medicación para la garganta que me había dado Raúl me estaba haciendo muy bien, no quería ir para atrás, teniendo en cuenta que a mi, aún me quedaban más de 15 días de viaje y no quería fastidiarla más. Así que me propuse que viesen lo que viesen bajo el agua, hoy, no me bañaría. Y para que no me entrase la tentación decidí no ponerme ni el bañador.

playa puerto villamil ecuador galapagos (8)

No fui la única que no me bañé y nos quedamos varios fuera, contemplando el panorama, viendo a los leones marinos bañarse y jugar con los bañistas, divisando el increíble paisaje de Concha de Perla y viendo como desde el agua iban gritando: ¡Una tortuga! ¡Un tiburón!.

Así pasamos una hora tranquilamente, y después de esto solo nos quedaba regresar al hotel, darnos una buena ducha caliente, cambiarnos de ropa y salir a pasear por la playa y el pueblo.

Cócteles en Donsanduchito

Ya todos reunidos y reencontrados en la playa, nos fuimos a tomar un cóctel en uno de los locales que daban directos a la puesta de sol. Allí pasamos el resto de la tarde hasta que fue totalmente de noche y el fresco empezaba a notarse mucho. Aquí dimos por concluida la tarde y nos fuimos a buscar un sitio donde cenar.

Donsanduchito puerto villamil galapagos (1)

Cenando en La casa del Ahumado

Esta mañana, Mafer, nos había recomendado un restaurante para comer, sobre todo carnes, que ella había probado la noche anterior. Decidimos hacerle caso y fue el lugar escogido para cenar. Casualmente, cuando llegamos, me di cuenta, que hacía 15 días, había comido en un restaurante justo al lado de este con el primer grupo, en el Albita Grill donde celebramos el cumpleaños de Ana.

Cenamos muy bien y me atrevería a decir, que al menos en mi caso, cené mejor o me gustó más lo que cené que el día del Albita Grill, pero también puede ser por el tipo de comida que escogí en cada uno de los sitios. Lo pasamos de lujo, lo disfrutamos un montón, nos reímos como nunca y recordamos las margaritas del día anterior.

casa del ahumado puerto villamil galapagos

Regresamos al hotel y por el camino les hablé de una pequeña tienda de churros que hay en la esquina de la plaza. Myriam decidió que era el momento de probarlos. Nos acercamos al puesto y estuvimos mucho rato hablando con la chica, de cómo empezó a trabajar allí, de que no tenía ni idea ni de cómo funcionaba una máquina de café, de cómo hizo para aprender… bueno, hablamos de todo y sobre todo de los churros, algo típico español. Eso sí, también a precio español, porque por 3 dólares nos dieron 6 churros pequeños.

Una vez en el hotel decidimos repetir cata de cervezas. Y esta vez, los chicos de recepción ya habían previsto esto y nos dejaron las llaves de las neveras más accesible. Así que cogimos unas cervezas, subimos a la terraza de arriba, sacamos unos frutos secos para compartir y ahí estuvimos hasta casi la media noche. Notábamos ya como el viaje estaba llegando a su fin y no queríamos despedirnos, ni entre nosotros, ni de Isabela, ni de Galápagos, ni del viaje.

Restaurante de empanadas Don Pipo (Primer grupo)

Esta noche cenamos en el Don Pipo, un restaurante muy local, especializado en empanadas. Creo que no contaban con que un grupo de 15 personas se sentasen hoy a cenar porque tras pedir cada uno lo suyo, tuvieron que salir a comprar ingredientes.

cenando en don pipo puerto villamil galapagos

También aprovechamos para probar el corviche, un plato tradicional de la costa ecuatoriana elaborado a base de una masa de plátano macho rallado, mezclada con aliños y rellena de pescado, generalmente albacora o corvina, que luego se fríe o se hornea hasta quedar firme y aromático.

corviche plato ecuatoriano

Estuvimos allí mucho rato, pero no nos importó. Estuvimos hablando del día, del viaje en sí, y de mil y una cosas que ya después de dos viajes todos juntos, con algunos además muchos más, ya las conversaciones fluyen hacia muchos temas. Después de tanto tiempo ya no somos compañeros, somos amigos y como le dijo Cristina a una dependiente en una tienda que nos preguntó si éramos familia: «Si, la familia que escogemos».

descuento Mopane Game Safaris

Viaja con nosotros

Si quieres que te ayudemos a organizar un viaje igual a este o parecido, por libre o con agencia receptiva, o que simplemente te coticemos los hoteles que hayas elegido, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, haremos de tu sueño una realidad.

Callejeando por el Mundo es un blog de viajes propiedad de Viajes Callejeando por el Mundo, agencia con licencia AV-240-AS.

Escribe un comentario

He leído y acepto la Política de privacidad Detalle legal

Este sitio está protegido por el reCaptcha de Google y se aplica su Política de Privacidad y sus Términos de Servicio.