Mercado de Mae Klong

Publicado en: Talandia | 8

 

Martes, 1 de Abril de 2014

 

mercado de mae klhong

 

Un nuevo día comenzaba en el que veríamos algo que me hacía especial ilusión: El Mercado de Mae Klong o también conocido como mercado de las vías del tren y el mercado flotante de Dammoen
Saduak
, el más turístico de los mercados de este tipo pero quizá de los más vistosos.

 

En todos los viajes nos suelen pasar cosas raras y este no iba a ser una excepción. Éste sería el día.

 

Tras desayunar, hoy con más contundencia que el día anterior y más caro, por cierto, (555 bahts,  lo que supone 3.15 euros por persona) salimos en dirección a Mae Klong.

 

desayuno bangkok smooth

 

Nos dirigimos a Victory Monument, una gran rotonda en cuyo centro se ubica el monumento a la victoria, erigido para conmemorar la victoria en la guerra con Francia. Pero más allá de como monumento de la ciudad, si por algo se le conoce a esta gran rotonda es por ser el epicentro de las vans o buses que van a distintas partes del país. Si quieres viajar en autobús local tendrás que ir a una de las estaciones de la ciudad (Norte y Sur son las más usadas), pero si quieres viajar más rápidamente, con aire acondicionado y con menos paradas, este es tu sitio.

 

Totalmente congestionada por el tráfico, Victory Monument, tiene paradas de vans en todos sus costados y calles adyacentes. Encontrar una van que te lleve a tu destino no te ha de resultar complicado, ya que pese a lo que pueda parecer inicialmente, se trata de distintas compañías que todas ellas hacen casi todos los trayectos que te puedas imaginar por el país.

Victory monumet Bangkok 2

 

Victory Monumet Bangkok

Nada más bajar del BTS y llegar a pie de calle preguntamos al primer chico que vimos donde estaba la parada para ir a Mae Klong y no nos tuvimos que desplazar mucho, allí mismo teníamos una. Nos dijeron que el precio era 100 bahts por persona y como lo que yo tenía anotado era un precio variable que iba entre los 110 y los 200 bahts, aceptamos.

 

Nuestra intención era ver la llegada del tren al mercado que tenía lugar a las 11:30 de la mañana. Eran las 8 en punto así que íbamos muy bien de tiempo. Cuando ya habíamos pagado nos dicen que la van va a salir a las 9, y fue un chasco, porque al fin y al cabo podríamos haber buscado en más sitios. En fin, como seguíamos teniendo bastante tiempo, esperamos  mientras nos iban diciendo que ya estaba a punto de salir. Era la primera vez que cogíamos un trasporte de este tipo y nos fuimos dando cuenta que, da igual lo que te digan, que sale en 10 minutos, en una hora o al día siguiente, al final, el autobús saldrá cuando se llene. Salimos a las 8:15 con lo que apenas esperamos pero lo peor fue salir de Bangkok. Menudos atascos.

 

Cuando llevábamos unos 45 minutos de viaje y siguiendo nuestros pasos por GPS vemos que ya estamos casi en el pueblo. La van aminora el paso y de repente se para en el medio de la autopista, en un lateral y nos dice que hemos llegado. Había leído que el mercado de Mae Klong quedaba a escasos 30 metros de la parada del autobús, y en ese momento no me pareció raro que estuviéramos allí parados. Nos bajamos y no hace una indicación de que era por allí. Cuando nos disponíamos a empezar a caminar nos llama y nos dice, que no, que no, que por ahí no, que por el otro lado.

 

Yo no me podía creer lo que estaba viendo. Nos estaba diciendo que teníamos que cruzar los 4 carriles de la autopista, después la mediana y a continuación los otros 4 carriles de la autopista y después seguir caminando. ¿Cómo? que tenemos que jugarnos la vida aquí en el medio. Pues sí, eso es lo que tuvimos que hacer. No quisimos discutir porque al fin y al cabo esto es Asia, así que después de mirar y remirar y volver a mirar corrimos para salvar los primeros 4 carriles. Ahora quedaba cruzar la mediana y cada uno lo hizo como pudo. Volvemos otra vez a los pies de los otros 4 carriles que nos quedaban y …. uno, dos y …. treeeeees!!!! correeeeee!!!

 

Uf, ya estábamos en el otro lado, con una gran sudada y maldiciendo a todos los dioses habidos y por haber. Ya ubicados y con el iPad en mano sabíamos que no nos quedaba mucho, unos 500 metros para llegar al pueblo y al mercado. Ni quisimos oír el ofrecimiento del taxista para llevarnos, al fin y al cabo ya estábamos ahí y nos quedaba tiempo.  Ahora, esos 500 metros se nos hicieron como 5 km. La verdad es que hoy lo recuerdo como si hubiéramos caminado y caminado y caminado y aquello no tuviera fin. En el camino pasamos a comprar agua en un 7-Eleven. Que suerte tenemos que los hay en todas las esquinas de este país.

 

Mae Klong pueblo tailandia

paseando por Mae Klong

 

Después de esa pequeña parada en el camino no tardamos mucho en localizar el mercado, que además tenía mucho ambiente. El mercado en si tiene de todo y por zonas no huele excesivamente bien, así que hay cosas que da un poco de asco y donde se ve de todo.

 

 mae klong market tailandia

 

productos en mae klong market

 

Llama mucho la atención ver la comida preparada en bolsas de plástico para llevar: Sopas, noodels…

 

comida embasada en mae klong market

 

pescado en mae klong market

Cuando llegamos al otro extremo de las vías del tren vimos que estaba la estación, así que entramos y mientras comíamos unos pastelitos que habíamos comprado y que tenían mejor pinta que sabían, fuimos a cotillear un poco. Y este cotilleo nos llevó a ver que el tren no llegaba a las 11:30 si no a las 13:45. Si es que en este país nunca hay horarios fijos de nada. No conseguimos saber porque no había tren a las 11:30, nadie nos aclaró gran cosa pero en ese momento los planes del día se nos desvanecieron.

 

 ambiente en mae klong market tailandia

 

Como este día no solo queríamos ver como llegaba el tren por el medio del mercado y como se quitaban los puestos para dejarlo pasar, si no que también queríamos ir al mercado flotante de Dammoen Saduak, nos dirigimos hacia la parada de tuk tuk, lo único que vimos que fuera similar a un taxi y nos pudiera llevar hasta allí. Al final después de regatear un rato y estar agobiados con el tiempo decidimos dejarlo pasar.

 

tuk tuk en mae klong market tailandia

 

Con todo el dolor de mi corazón decidimos no ir al mercado flotante porque por intentar ver las dos cosas quizás nos perdiéramos una de ellas. Dimos media vuelta y nos fuimos de paseo por el pueblo, que dicho sea de paso no tiene mucho que ver. Así que tras unas vueltas nos vamos a tomar unas cervezas.

 

calles mae klong market

 

comiendo en Mae Klong Market

Cuando ya se acercaba la hora de que el tren hiciera su entrada por el medio del mercado nos fuimos de nuevo a dar un paseo y a buscar un buen sitio desde donde verlo pasar.

 

comida en mae klong market

 

huevos en  mae klong market

Y por fin llegaba la hora… pero nos sorprendía mucho que la gente no se inmutaba. Quedaban 5 minutos para que pasara el tren y todo el mundo seguía en sus puestos, vendiendo, sin inmutarse. De repente anuncian la llegada por megafonía y la gente sigue igual, con tranquilidad hay quien quita los pesados barriles de los raíles, pero hay quien se lo toma con más paciencia aún. Que tranquilidad se vive en este país, si soy yo la que tengo que quitar las cosas, estaría toda estresada, apurada, y nerviosa, pero allí, todo iba a otro ritmo.

 

Oímos el pitido del tren y en ese momento, retiran las cosas, cada uno se agarra a una barra para quitar los toldos que cubren el mercado y solo cuando suena el segundo pitido, retiran los toldos y vemos el tren aparecer al fondo.

 

recogiendo los puestos mae klong market

paso del tren mae klong market

 

Fue uno de los momentos más bonitos que vivimos en el viaje. La verdad es que no nos arrepentimos para nada del tiempo que invertimos para venir aquí, aunque si el tren hubiera llegado a su hora lo hubiéramos disfrutado mucho más y hubiéramos podido ver otra de las cosas que más ilusión me hacía del viaje, pero las cosas no pasan como queremos sino como el ritmo del país nos impone.

 

Corriendo nos vamos a la zona de autobuses, donde ya habíamos preguntado antes y nos habían dicho que nos esperaban para salir. Ilusos de nosotros, si es que no esperan por nadie, si es que, como os he dicho hasta que no se llena no salen. No tienen horarios.

 

Compramos el ticket, esta vez más barato que al venir: 70 bahts por persona y tuvimos que esperar más de una hora.

 

Al final llegamos tarde, mal y nunca, como se suele decir a Victory Monumet y nos fuimos a despedir de la piscina del hotel mientras veíamos la espectacular puesta de sol.

 

calles de bangkok tailandia

Desde aquí nos vamos al MBK. Queríamos saber donde estaban las taquillas para dejar las maletas el último día del viaje mientras esperábamos por la hora para ir al aeropuerto. Las vimos en el piso 6, nada más salir del ascensor. La taquilla es gratuita y solo está disponible desde las 11 de la mañana hasta las 9 de la noche, suficiente para lo que nosotros necesitábamos.

 

 mbk bangkok tailandia

 

En el MBK descubrimos un local de Donuts que nos haría perder la razón, hasta tal punto que llegaría el día en el que perderíamos el norte por encontrar este local y es que no sabemos que tenían los donuts pero no te podías comer solo uno y menos con el precio (entre 17 y 29 bahts cada uno).

 

donuts en mbk bangkok tailandia

 

Y con esta cara de felicidad y tras cambiar dinero a 44 bahts el euro nos vamos directos al mercado de Patpong. Mi opinión al respecto: Es un sitio que me horrorizó, bueno, más bien no me aportó nada, pero nada de nada. Es un mercado que, a diferencia de otros mucho que vimos, y no solo en Bangkok sino en el resto del país, los vendedores agobian, no dejan mirar y para encima el que cada dos por tres te estén incitando a visitar un Ping Pong Show, me ponía de los nervios.

 

Un paseo en una dirección para al llegar al otro extremo buscar un sitio donde cenar. Lo hicimos en el Oasis Lounge, regentado por un americano que además de darnos buena comida nos ofreció una buena conversación y buenos datos sobre la ciudad.

 

Cenamos muy bien por unos 7 euros por persona.

 

cena patpong oasis

 

Esta era nuestra última noche en Bangkok y no nos podíamos ir sin despedirnos así que escogimos un local y tomamos unos cócteles. Allí sentados recordamos todo lo que habían dado de sí estos días en Bangkok y pese a llevar solo 3 días de viaje parecía que habíamos vivido mucho más, pero… lo mejor estaba por llegar.

 

cocteles en patpong market bangkok

 

Como ya era tarde y no había mucho tráfico, volvimos al hotel en taxi, que nos cobró 60 bahts con el taxímetro puesto.

 

Era hora de pedir un taxi para mañana a primerísima hora e irnos a dormir que al día siguiente nos esperaba un viaje hasta Kanchanaburi.

 

Gastos del día:

 

Desayuno: 3.15 euros
En BTS: Unos 2.7 euros
En Van, ida y vuelta: 170 bahts (3.8 euros)
Bebidas: Unos 3 euros.
Merienda (donuts, café y unos gofres); 2.10 euros
Cena: 7 euros.
Cocteles: 4 euros.
Taxi: 60 bahts / 4 personas: 0.35 euros

 

Total:  26.1 euros.

 

Si quieres leer nuestro diario completo: 21 días en Tailandia

 

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De trenes, mercados y verduras: Mae Klong Market. De las nuevas andanzas de Robin Jú.

 

8 Comentarios

  1. Iciar
    | Responder

    Vaya! Este tipo de cosas siempre pasan, hay que dejarse algo sin ver para tener que volver. Ya veo que no se estresan, no jeje Saludos!

    • Maria Garcia
      | Responder

      Exactamente, Iciar, siempre hay algo que dejar para tener una razón por la que volver. En este caso nos hemos dejado más de una, jeje.

      Un saludo

  2. Víctor del Pozo
    | Responder

    Pues si… dos lugares parar conocer, pero que en ocasiones no salen las cosas como tenían que salir… Tanto uno como otro me gustaría verlos cuando vaya por allí. Lo que ya no sabía era la situación de cada uno y ahora leyéndote que ibas a ver los dos el mismo día y que ibas a coger un tuk tuk para desplazarte lo he mirado en google donde está cada uno y me acabo de dar cuenta que no están muy lejos… Pero no se porqué yo al mercado flotante lo hacía más en Bangkok en vez de tan a las afueras… y al mercado de las vias lo hacía mucho más al norte y veo que es justo lo contrario… En cualquier caso, me alegro de haberte leido esta entrada porque así ya me he enterado yo…

    • Maria Garcia
      | Responder

      Ojo, Victor, porque hay más mercados flotantes que este, e igual te referías a alguno de los otros. En Mi guía, (pendiente de publicar) tengo un resumen de los más importantes. Por cierto, cualquier cosa si estás preparando viaje, ya sabes, pregunta lo que quieras. Aquí estoy.

      Un saludo

  3. Diario viaje Kiana
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    Qué curioso tener que retirar los puestos del mercado para que pase el tren! Imagino que no hay mucha afluencia de trenes sino que incordio para los vendedores! Y qué peligro!

    Un abrazo!

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad es que es la mar de curioso. El tren pasa tres veces al día, así que tres veces tienen que proceder a retirar y volver a poner. Peligroso? creo que más para los turistas que nos ponemos a sacar fotos justo delante del tren (entre las que me incluyo) que para ellos, que además tienen la precaución de ir diciéndote donde te puedes poner. El tren pasa despacito.

      un saludo.

  4. Caliope
    | Responder

    Que nervios leyendo que llegaba el tren y la gente tan tranquila, jajaja, yo quitaría mis bártulos un rato antes. Curioso eso de la comida en bolsas. Os quedásteis sin ver el mercado flotante, pero claro con ese descontrol de horrios como para hacer previsiones!. Muy chulas las fotos María!

    • Maria Garcia
      | Responder

      La verdad es que el sitio es impresionante. Una visita bonita y muy muy imprescindible.

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